Mitic liderará plan piloto para entrar a la inteligencia artificial soberana

El Mitic liderará la fase piloto de un proyecto que busca instalar infraestructura de inteligencia artificial soberana. La iniciativa, impulsada con Taiwán, prevé una inversión inicial de más de USD 300 millones y apunta a aprovechar el excedente energético del país.

| Por La Tribuna
El Mitic liderará fase piloto del proyecto de inteligencia artificial soberana impulsado con Taiwán, donde la Ande tendrá un importante rol en la parte energética.

Paraguay busca dar un salto estratégico en la economía digital con un proyecto orientado al desarrollo de infraestructura propia para inteligencia artificial. La iniciativa, liderada en su etapa piloto por el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic), apunta a posicionar al país en una cadena global de alto valor, apoyándose en dos factores clave: disponibilidad energética y cooperación tecnológica internacional.

El plan contempla la creación de un Centro de Cómputo de Inteligencia Artificial Soberana, en el marco de una alianza entre Paraguay y Taiwán. Según los datos difundidos por el Mitic, el esquema de cooperación se estructuraría bajo una participación 50/50, con una inversión estimada en más de USD 300 millones para la primera fase del proyecto.

El ministro de Tecnologías de la Información y Comunicación, Gustavo Villate, explicó que mientras se avanza en la conformación de una nueva entidad binacional para administrar el centro, la cartera a su cargo encabezará la fase piloto. Esta etapa buscará asegurar la instalación inicial de infraestructura avanzada y preparar las condiciones técnicas para el despliegue del proyecto.

De acuerdo con la publicación oficial, el costo de este tipo de infraestructura se estima entre USD 30 millones y USD 50 millones por megawatt de cómputo. Sobre esa base, una primera fase de 10 MW demandaría entre USD 300 millones y USD 500 millones, lo que ubica a la iniciativa entre las apuestas tecnológicas más ambiciosas proyectadas por el país en los últimos años.

El modelo planteado establece que Paraguay aportaría energía y espacio físico, mientras que Taiwán proveería equipamiento tecnológico de alto rendimiento para inteligencia artificial. En ese esquema, la disponibilidad eléctrica del país deja de ser vista únicamente como un recurso exportable y pasa a ser parte de una estrategia para generar valor agregado mediante servicios digitales, procesamiento de datos e infraestructura de cómputo.

Villate señaló que el proyecto requerirá la creación de una entidad binacional, cuya conformación deberá pasar por aprobación legislativa. Hasta tanto se concrete ese paso institucional, el Mitic asumirá la conducción de la fase piloto, con el objetivo de avanzar en la puesta en marcha inicial y validar las condiciones operativas de la propuesta.

La hoja de ruta contempla tres etapas de expansión. La primera prevé una capacidad inicial de 10 MW de cómputo; luego se proyecta una fase intermedia de crecimiento y, posteriormente, una tercera etapa que podría alcanzar hasta 1 GW de capacidad, con requerimientos energéticos asociados de aproximadamente 1,5 GW. La infraestructura estaría basada en procesadores de última generación.

El concepto de inteligencia artificial soberana apunta a que el Estado pueda disponer de capacidad propia de cómputo y mayor control sobre datos estratégicos. Esto permitiría reducir la dependencia de infraestructura externa y fortalecer la gobernanza digital, un punto cada vez más relevante en un contexto global donde la IA gana terreno en sectores como servicios públicos, industria, educación, salud, finanzas y seguridad.

Desde el punto de vista económico, el proyecto también busca capitalizar el excedente energético paraguayo en un activo de mayor valor. En lugar de limitarse a la exportación tradicional de energía, el país podría utilizar parte de su capacidad eléctrica para atraer inversiones, generar empleos especializados y desarrollar un ecosistema tecnológico vinculado a centros de datos, servicios digitales y soluciones de inteligencia artificial.

En ese escenario, la Administración Nacional de Electricidad (Ande) aparece como un actor clave por su rol en el sistema eléctrico nacional. El ministro sostuvo que la participación de la empresa estatal sería esencial dentro de una eventual estructura binacional, considerando que el componente energético es uno de los principales pilares de la propuesta.

El desarrollo de esta infraestructura podría generar miles de empleos, tanto en la instalación como en la operación de centros de datos y servicios asociados. Además, según el Mitic, ya existen manifestaciones de interés del sector privado en proyectos vinculados a data centers, lo que refleja un creciente atractivo del país para inversiones tecnológicas de gran escala.

Con esta iniciativa, Paraguay busca insertarse en una industria donde la energía, los datos y la capacidad de procesamiento serán cada vez más determinantes. El desafío será convertir una ventaja estructural, como la disponibilidad eléctrica, en una plataforma capaz de atraer conocimiento, inversión y empleo calificado.

PUNTOS CLAVE

  • 1- Alianza 50/50: Paraguay aporta energía y espacio; Taiwán provee tecnología de alto rendimiento.
  • 2- Inversión y costos: La primera fase de 10 megawatts costará entre USD 300 y USD 500 millones (estimado de USD 30 a USD 50 millones por MW).
  • 3- Giro estratégico: El país busca dejar de exportar energía bruta para transformarla en valor agregado mediante servicios digitales y procesamiento de datos.

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