El sector farmacéutico y el Gobierno Nacional buscan zanjar la histórica deuda con las empresas proveedoras de medicamentos. En comunicación con el programa “Tribu nativa”, Luis Ávila, presidente de la Cámara de la Industria Química Farmacéutica del Paraguay (Cifarma), valoró el encuentro con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), junto con el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS), señalando que se ha “ganado una batalla”, aunque la guerra continúa.
“Hay que estar contentos, ganamos una batalla, pero el objetivo es más grande”, expresó Ávila, para La Tribu 650 AM. El Estado concretó un pago inicial de USD 100 millones y tramita otros USD 80 millones.
Asimismo, mencionó que para el mes de junio prometió USD 50 millones y para julio USD 70 millones. Sin embargo, el sistema sigue generando nuevas deudas diarias.
El pasivo total asciende a unos USD 950 millones; de estos, unos USD 200 millones son deudas heredadas del 2023. Cifarma y el Ejecutivo coinciden en que no basta con una sola medida. La principal opción es la cesión bancaria, que aplica a deudas vencidas, a diferencia del factoraje. El nudo central es la tasa de interés y los plazos.
Si se cede a tres años, abarcaría USD 360 millones, pero los proveedores sugieren acortar el plazo a 18 meses para bajar costos, cubriendo unos 118 millones. “Es toda una ingeniería financiera que estamos trabajando”, apuntó Ávila, indicando al mismo tiempo que también se evalúa una reprogramación presupuestaria o emitir bonos.
Una exigencia clave del MEF es que estas herramientas no modifiquen la meta de déficit fiscal de este año. “Tratamos de ser ordenados, esto requiere flexibilidad”, subrayó el dirigente, destacando la presencia de Asoban y el Banco Central del Paraguay (BCP).
Ávila explicó que históricamente el déficit anual en Salud era de USD 150 millones, pero este gobierno amplió servicios claves. Se abrieron más hospitales y se integró la terapia oncológica al sistema público, un tratamiento altamente costoso que antes el ministerio no brindaba.
“Antes de proveer fármacos oncológicos, el Incan manejaba unos 4.500 pacientes al año. Hoy está en 17.000”, precisó. A esto se suma la migración de pacientes de seguros privados al sistema estatal. La meta actual es estructurar la deuda sin que los USD 480 millones de presupuesto anual sigan acumulando rojo.
Esta realidad sanitaria obliga a planificar con muchísima precisión los desembolsos. El titular del gremio valoró la apertura del MEF y Salud. “Por lo menos ya está esbozada una hoja de ruta, y eso es lo más importante. Debemos evitar que el pasivo se vuelva a acumular en este período gubernamental”, terminó diciendo


