Encarnación. La producción de mandioca para uso industrial es un rubro que abre un amplio campo de negocios en Itapúa. En un contexto de caída en la cotización de la hoja de yerba mate, la mandioca es una alternativa válida en la generación de ingresos para el pequeño productor primario.
La mandioca es un cultivo de renta poco aprovechado por el pequeño agricultor, sostuvo Néstor Paredes, técnico especializado en el área. Desde la industria venimos desarrollando un programa de promoción y asistencia técnica a los productores, con el objetivo de que mejoren su rendimiento y consecuentemente sus ingresos, apuntó.
Según refirió, el ciclo de producción de la mandioca es de 12 a 18 meses, pero por lo general el agricultor la cosecha a los seis o siete meses, para su venta al consumo directo.
Consecuentemente, el tubérculo no se desarrolla completamente, y al no completar el ciclo de desarrollo, el rendimiento en cantidad de kilos por hectárea se reduce considerablemente, explicó.
Para su uso en la industria, sin embargo, cuanto más desarrollada está la raíz, cuanto mayor volumen y más alto contenido de almidón, es mejor, refirió.
Área de siembra
Se estima que en Itapúa se cultivan entre unas 1.500 a 2.000 hectáreas de mandioca por año, aunque no existen datos muy precisos. Aproximadamente el 70 por ciento se destina al consumo directo, en la alimentación familiar, como forraje, y la venta al mercado consumidor.
Los mercados más importantes son Encarnación, Ciudad del Este y Asunción. Las variedades más comunes utilizadas son la Pomberi Guazú, Pomberí, Bahainilla, Seda, Morotí, Cristal’i y Clavel, entre otras. En Paraguay se conocen unas 566 variedades, señaló el técnico.
Asimismo, mencionó que uno de los principales factores que desalienta al productor primario es el bajo rendimiento de su producto. El nivel promedio con una cosecha temprana es de unos 15.000 a 20.000 kilos por hectárea. Con buen manejo técnico se pueden obtener hasta 25.000 kilos/hectárea.
Este factor de bajo rendimiento se da por la poca germinación de las semillas, y esto a su vez obedece a que la cosecha muy temprana de la mandioca no permite el buen desarrollo de los vástagos de las plantas (ramas) donde están alojadas las semillas que luego se utilizarán en una nueva siembra.
Otro factor es la baja densidad de cultivo, que ronda las 7.000 plantas por hectárea. Lo ideal es de 15.000 plantas. Esta baja densidad obedece a que el agricultor por lo general combina sus cultivos de mandioca con maíz, incluso con yerba mate.
A esto se suma el ataque de una plaga, la mosca blanca, que necesita control mediante fumigación. “El agricultor tiene que tecnificar su producción, caso contrario no le cierran los números”, acotó.
Industria
De acuerdo a lo señalado por el técnico, durante el año 2024 la industria itapuense procesó cerca de 20 millones de kilos de mandioca, lo que equivaldría a un 30 por ciento del total producido en Itapúa.
La planta industrial, ubicada en el distrito de Bella Vista, opera en forma regular con unos 450 productores primarios. Tiene capacidad de molienda de hasta 200.000 kilos de mandioca por día, por lo que trabaja con capacidad ociosa.
Por lo general el productor considera más conveniente vender la mandioca para el consumo directo, porque vende más caro. Pero si hacemos un cálculo simple, a mayor tiempo del tubérculo bajo tierra, mayor volumen de producción, y aunque la cotización es menor, el resultado final por ventas prácticamente se duplica, refirió.
Precios
En el mercado de Encarnación la mandioca pelada se vende a G. 7.000 el kilo, y con cáscara a G. 5.000. La industria pagó, en el 2024, un promedio de G. 586 por kilo. Si este monto se multiplica por 20.000 kilos de rendimiento por hectárea, la diferencia es a favor es mucho mayor, explicó.
En el período 2024 la industria local exportó al mercado internacional unas 2.500 toneladas de fécula de mandioca a países como Estados Unidos, Colombia, Bolivia, España, Ecuador, Argelia, Cuba, Chile, Venezuela, Perú, El Salvador.
La fécula de mandioca tiene un amplio espectro de uso, desde la industria farmacéutica, los frigoríficos, la producción de fertilizantes, y en la elaboración de alimentos.


