Nuestro país alcanzó en el 2025 una reducción histórica de la pobreza monetaria, con más de 213.000 personas que lograron salir de esta condición, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). La tasa de pobreza total descendió al 16% de la población, mientras que la pobreza extrema se ubicó en un 2,4%, el nivel más bajo registrado en el país.
Especialistas y autoridades del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) atribuyen este avance al impulso de políticas productivas y al proceso de tecnificación y mecanización del campo. La incorporación de herramientas, asistencia técnica y modernización permitió que la agricultura familiar pasara de la subsistencia a la producción orientada al mercado, aumentando ingresos y generando oportunidades de empleo.
En zonas rurales, la pobreza cayó del 26,3% al 22,1%, lo que representa cerca de 78.000 personas que mejoraron su calidad de vida. La expansión de la mecanización con más de 200 tractores y el fortalecimiento de la comercialización directa potenciaron los emprendimientos familiares, mientras que el control del contrabando y el impulso a rubros hortícolas consolidaron la economía local.
El crecimiento económico cercano al 6% durante el 2025 y la creación de más de 242.000 empleos en los últimos dos años y medio acompañaron esta transformación social. Las autoridades destacan que el desafío ahora es sostener estas políticas, ampliando la tecnificación y el acceso a mercados, con el objetivo de reducir las brechas territoriales y profundizar el desarrollo productivo, garantizando un futuro más inclusivo para las familias rurales.


