La lactancia materna exclusiva continúa siendo uno de los principales desafíos de salud pública en Paraguay. Actualmente, solo 3 de cada 10 bebés menores de seis meses son alimentados exclusivamente con leche materna, una cifra que preocupa a las autoridades del Programa de Lactancia Materna del Ministerio de Salud Pública.
En el marco del Día Mundial de Protección de la Lactancia Materna, que se celebró el pasado 21 de mayo, profesionales de salud insistieron en la necesidad de fortalecer las políticas públicas y garantizar mejores condiciones para que las madres puedan sostener esta forma de nutrición a sus niños durante los primeros meses de vida.
Actividades laborales obstaculizan lactancia
La doctora Miriam Ortigoza, responsable del Programa de Lactancia Materna, señaló que muchas mujeres trabajadoras siguen encontrando obstáculos para continuar amamantando una vez que regresan a sus actividades laborales.
Explicó que, si bien la legislación paraguaya contempla permisos especiales y espacios destinados a la extracción y conservación de leche materna, estos derechos no siempre son respetados en todos los ámbitos laborales. Según indicó, numerosas madres reportan dificultades para acceder a horarios adecuados o ambientes preparados para continuar amamantando.
Prejuicios al amamantar en público
La especialista también remarcó que todavía persisten prejuicios culturales en torno al amamantamiento, especialmente cuando ocurre en espacios públicos. En ese sentido, consideró necesario avanzar hacia una mayor normalización social de esta práctica y generar entornos más amigables para las madres.
Otro de los puntos que genera preocupación es el crecimiento de la promoción comercial de fórmulas infantiles. Ortigoza advirtió que el marketing de estos productos influye cada vez más en la decisión de muchas familias, desplazando progresivamente la lactancia materna.
Imposible de replicar artificialmente
Recordó que la leche materna contiene propiedades inmunológicas y nutricionales imposibles de replicar de manera artificial. Además de aportar nutrientes esenciales para el crecimiento, fortalece las defensas naturales del bebé y reduce el riesgo de enfermedades respiratorias, digestivas y otras infecciones frecuentes durante la primera infancia.
Desde la cartera sanitaria insisten en que la lactancia debe sostenerse de forma exclusiva durante los primeros seis meses y continuar posteriormente junto con la alimentación complementaria, respetando siempre la decisión y las posibilidades de cada madre.


