El doctor Enrique de Mestral, especialista en bioética, analizó la conducta humana en temas de la vida, la salud y el ambiente que la contiene. La disciplina se ocupa de qué hacer o cómo actuar en situaciones límite, como el caso de Noelia Castillo, una joven de 25 años a quien se le practicó la eutanasia en España.
La formación médica y los cuidados paliativos
En diálogo con La Pelu de La Tribu 650 AM, el profesional explicó que el médico está formado para mantener y recuperar la salud, pero no para terminar con la vida del paciente. “La opción que sí se enseña en las carreras de medicina son los cuidados paliativos. Esa es la opción que se ofrece oficialmente desde la medicina", precisó el doctor.
En Paraguay, la eutanasia está prohibida por ley con una pena de 3 años de prisión cuando la muerte es a pedido del paciente. El especialista aclaró la diferencia con el suicidio asistido, donde el paciente mismo se provoca la muerte con sustancias facilitadas por un tercero, práctica también prohibida en el país.
El proceso judicial y el sufrimiento objetivable
Mencionó al programa que la eutanasia requiere un proceso judicial donde se pruebe que el paciente padece un sufrimiento extremo, prolongado e incurable. El pedido debe ser lúcido y no forzado. “Ahí se parte de una visión antropológica. ¿El hombre puede o no disponer de su vida? La medicina ofrece el alivio del sufrimiento, no la eutanasia como salida”, señaló.
Sobre la situación de la joven en España, quien quedó cuadripléjica tras un intento de suicidio, el doctor calificó el daño como objetivo. “Se ve la parálisis. Su depresión tiene una causa clara por un daño objetivo. El sufrimiento es muy real”, explicó. Ante la falta de legalidad en Paraguay, el profesional subrayó que lo único viable es ofrecer apoyo psicológico y espiritual.
El rol ético frente a la muerte
El doctor advirtió al programa que provocar la muerte no es trabajo del médico. Comparó la situación con la pena de muerte en algunos estados de EE. UU., donde se aplican sedantes y bloqueadores musculares, pero reiteró que esa tarea no corresponde al personal de blanco.
Finalmente, recordó que cualquier práctica privada de muerte asistida es ilegal en cualquier jurisdicción. “En los países donde es legal, la eutanasia necesita una sentencia judicial. No puede hacerse de manera privada; eso es un delito", concluyó


