Los participantes partieron desde la sede social de Jubilados Bancarios, bajo el lema “Corremos para que lleguen lejos”, en respaldo de la misión institucional.
Los fondos obtenidos mediante todas las actividades que se desarrollaron y se realizarán durante el año servirán para sostener los programas educativos, espacios de protección y oportunidades dirigidos a más de 8.400 niñas, niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
Mariane Bauer, gerente de Empresas Solidarias de la Fundación Dequení, destacó que la amplia respuesta ciudadana estuvo acompañada por condiciones climáticas favorables, lo que permitió una asistencia superior a la registrada en la edición anterior.
“Tuvimos una altísima participación porque el clima acompañó y porque la gente también tuvo un corazón solidario muy grande, así que estuvimos muy felices”, afirmó a La Tribuna.
Buscan más padrinos
Bauer señaló que el programa de padrinazgo permanece abierto para quienes deseen involucrarse directamente en el acompañamiento de un niño. Explicó que “los interesados reciben orientación del área de Personas Solidarias y posteriormente acceden a reportes anuales y cartas que informan sobre el proceso educativo del beneficiario”.


