El Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) lanzó el proyecto “Una Escuela sin venta y consumo de drogas y sin violencia es una escuela diferente”. La propuesta está orientada a reforzar el trabajo preventivo dentro de las instituciones con participación de directores, docentes, padres y organismos del Estado.
El ministro de Educación, Luis Ramírez, sostuvo que la escuela cumple un rol central en la detección temprana y prevención de situaciones vinculadas al consumo de drogas, violencia y microtráfico, especialmente en zonas consideradas vulnerables del departamento Central.
“El factor de éxito de una institución educativa depende mucho de que sus directores estén preparados e implicados en el proceso”, afirmó el ministro, al remarcar que la escuela suele convertirse en el primer espacio que detecta problemas que afectan a niños y adolescentes.
El proyecto se desarrolla junto al Sindicato Nacional de Directores y se integrará al Plan Sumar. El objetivo es que las instituciones educativas no solo se limiten a impartir contenidos académicos, sino que también funcionen como espacios de acompañamiento y contención para los alumnos.
Los docentes contarán con materiales de apoyo, encuentros comunitarios y programas de orientación dirigidos a jóvenes y sus familias. El trabajo también será coordinado con el Ministerio del Interior y otras instituciones para fortalecer los mecanismos de respuesta rápida en las escuelas que se encuentran ubicadas en zonas con mayor presencia de microtráfico.
Explicó que la falta de acompañamiento familiar es uno de los principales desafíos actuales teniendo en cuenta los motivos. “Muchos padres salen temprano y vuelven tarde, y los hijos quedan bastante solos”, expresó, al recomendar fortalecer los canales de comunicación dentro del hogar.
A este plan se suma también la creación de una Red de Contención para estudiantes con necesidades de asistencia o acompañamiento. A través de esta nueva modalidad los jóvenes podrán acceder a orientación y si requiere el caso serán derivados con especialistas en coordinación con el sistema de salud pública.
Otro de los puntos abordados fue el impacto comunitario de la escuela. El ministro sostuvo que cuando un joven pierde “el sentido de trascendencia de la vida” queda más expuesto a situaciones de marginalidad, aislamiento y consumo problemático.
“Lo más importante es estar cerca y que el joven sepa que tiene un espacio al cual recurrir”, sostuvo Ramírez.
TRES PUNTOS CLAVES
1
La escuela como primer espacio de detección de problemas
El ministro Luis Ramírez afirmó que las instituciones educativas suelen ser el primer lugar donde se detectan situaciones de consumo de drogas, violencia y microtráfico, especialmente en zonas vulnerables de Central. El éxito depende de que los directores estén preparados e implicados.
2
Proyecto se integra al Plan Sumar y crea Red de Contención
La iniciativa “Una escuela sin venta y consumo de drogas y sin violencia” se desarrolla junto al Sindicato de Directores y contempla materiales de apoyo, encuentros comunitarios y una red de contención que derivará casos a especialistas de salud pública cuando sea necesario.
3
Falta de acompañamiento familiar, el principal desafío
Ramírez señaló que muchos padres salen temprano y vuelven tarde, dejando a los hijos “bastante solos”. Por eso, el plan busca involucrar a familias y educadores para que los jóvenes tengan un espacio cercano al cual recurrir y no pierdan el “sentido de trascendencia de la vida”.


