Esta inspección laboral será realizada por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS), y garantizará la entrada al sistema de seguridad social para miles de trabajadores en situación irregular. Con la nueva disposición, el Estado busca cerrar una de las brechas más persistentes del mercado laboral que es la informalidad.
La Resolución C.A. N.º 016-006/2026 del Instituto de Previsión Social (IPS) establece que, tras una fiscalización del Ministerio de Trabajo, los trabajadores no registrados podrán ser incorporados automáticamente al sistema, sin necesidad de que el empleador o empleado realice el trámite.
Esto implica un cambio estructural, ya que el acceso al seguro social y a una futura jubilación ya no dependerá exclusivamente de la voluntad empresarial.
“La formalización del empleo no se limita a registrar una relación laboral. Implica garantizar derechos fundamentales como el acceso a la salud, la protección social y una jubilación futura. Hoy logramos que una inspección laboral tenga consecuencias concretas en la incorporación de trabajadores al sistema de seguridad social”, afirmó la ministra de Trabajo, Mónica Recalde.
La medida también establece que el IPS podrá iniciar procesos administrativos completos, que incluyen la inscripción, determinación de aportes y emisión de planillas complementarias, incluso cuando el empleador haya omitido sus obligaciones.
Este nuevo mecanismo no solo busca incorporar trabajadores, sino también asegurar que los aportes jubilatorios sean efectivamente registrados, garantizando así una protección a largo plazo. En paralelo, el sistema contempla sanciones para las empresas que incumplan la normativa, lo que refuerza el carácter obligatorio de la formalización laboral.
Impacto real para las empresas
Desde el MTESS, destacan que esta herramienta tendrá un fuerte efecto disuasorio. Alejandra Garcete, de la Dirección General de Seguridad Social, explicó que las empresas estarán obligadas a regularizar su situación o enfrentar consecuencias económicas.
La inscripción automática, además, permitirá reducir la burocracia y agilizar los tiempos de respuesta para los trabajadores, quienes muchas veces quedan atrapados en trámites largos o en la falta de acción de sus empleadores.
Otro punto clave es el control sobre las declaraciones salariales. Aquellas empresas que informen montos menores a los realmente percibidos por sus trabajadores también serán sancionadas. “Esto se puede detectar y por las diferencias no ingresadas, las empresas serán sancionadas”, explicó la profesional.
A TENER EN CUENTA
Denuncia confiable
El sistema también refuerza los mecanismos de denuncia. Según Garcete, se garantiza la protección absoluta de los datos personales de quienes reportan estas irregularidades. Las denuncias podrán realizarse de manera presencial en el Ministerio de Trabajo, en sus sedes regionales, o a través de canales digitales como la web institucional y WhatsApp.
Cambios positivos
Uno de los cambios más significativos radica en la autonomía del Ministerio para actuar. Anteriormente, las inspecciones debían ser comunicadas al IPS, que luego iniciaba un proceso propio de verificación. Esto permitirá una respuesta más rápida y efectiva, especialmente en casos donde las empresas ni siquiera están registradas formalmente.
Beneficios
Para los trabajadores, el impacto es directo y responde al acceso inmediato al seguro social, cobertura de salud y garantía de aportes jubilatorios. Para los empleadores, si bien la normativa implica mayores controles, también ofrece ventajas como el respaldo legal ante posibles conflictos laborales y evitar sanciones más graves, incluso de carácter penal o civil. En definitiva, la nueva medida no solo apunta a sancionar, sino también a ordenar el sistema laboral, equilibrando derechos y obligaciones.

