En los últimos años comenzó a crecer en Paraguay el interés por el acompañamiento durante el embarazo y el parto, debido a la falta de información y muchas veces miedo a lo desconocido. Dentro de ese proceso aparece la figura de la doula, una persona que brinda apoyo emocional, físico e informativo a la futura mamá y a su familia antes, durante y después del nacimiento.
La doula Vania Valdez explica a nuestro medio acerca de su rol y la importancia de un acompañamiento y presencia constante durante este proceso. “El apoyo emocional durante el parto se basa principalmente en la presencia continua. La doula está al lado de la mujer durante todo el proceso, observando cómo se siente y acompañando con calma”, señala.
Ese acompañamiento incluye herramientas sencillas que buscan ayudar a la mujer a atravesar el trabajo de parto con mayor comodidad. “Utilizamos respiración guiada, movimiento, cambios de posición, masajes o el uso de pelota. La evidencia científica muestra que el acompañamiento continuo mejora la experiencia del nacimiento y puede disminuir intervenciones innecesarias”, explica.
Según Valdés, muchas veces el rol más importante consiste en generar un ambiente de tranquilidad. Afirma que lo más importante es sostener la calma para que la mujer tenga confianza en su propio cuerpo.
Preparación familiar inicia con encuentros informativos
El acompañamiento no se limita únicamente al momento del parto. La preparación comienza durante el embarazo con encuentros informativos con la futura madre y su familia. “Hablamos del proceso del parto, resolvemos dudas y preparamos a la familia para ese momento”, comenta.
Durante el trabajo de parto, la doula permanece de forma continua con la mujer y también orienta al acompañante. “Mi rol es sostener emocionalmente a la madre y guiar al acompañante para que pueda participar activamente”, explica.
Tras el nacimiento, el acompañamiento continúa en las primeras horas del posparto. “Acompaño el posparto inmediato, la primera puesta al pecho y el proceso de adaptación familiar”, agrega.
Rol de la doula no es igual al acompañamiento médico
Vania aclara que el rol de la doula no se compara con un proceso médico, ya que se enfoca en lo humano. “La diferencia con una partera u obstetra es que ellas tienen la responsabilidad clínica del parto. La doula no realiza procedimientos médicos, acompaña el proceso humano del nacimiento”, señala.
Otro aspecto importante durante este acompañamiento es la información. Según explica, muchas veces los temores alrededor del parto están vinculados a la falta de conocimiento y es ahí donde brinda tanto a la mujer como a la familia las respuestas a todas las dudas de lo que ocurre en cada etapa del parto.
Durante el trabajo de parto también se aplican distintas técnicas de confort que no requieren medicación, como respiraciones conscientes, movimientos pélvicos, cambios de posición, uso de pelota, masajes en la zona lumbar, presión en el sacro o el uso de agua tibia. “El movimiento es una de las herramientas más importantes porque ayuda al cuerpo a avanzar en el proceso fisiológico del parto”, explica.
Valdez también destaca que parte de la preparación incluye hablar de los distintos escenarios posibles. “El parto es un proceso vivo y a veces pueden surgir cambios. Incluso cuando aparecen intervenciones médicas o cesáreas, el acompañamiento ayuda a que la experiencia siga siendo respetuosa y contenida”, afirma.
Vania explicó que su camino en esta profesión comenzó a partir de su propia experiencia como madre, ya que muchas mujeres transitaban el embarazo y posparto con soledad y poca información. En estos años, comenta que acompañó a más de 300 mujeres en este proceso, muchas veces desconocido para las familias primerizas.
“Cada historia es distinta. Muchas mujeres llegan con miedo y terminan descubriendo una fuerza enorme en sí mismas. El nacimiento es un momento que las familias recuerdan toda la vida”, concluye.



