Esta bebida tradicional, a base de agua con hielo, yerba mate y el infaltable toque de hierbas medicinales, no solo es el mejor antídoto contra el intenso calor que se registra en el territorio nacional, sino que reafirma su posición como pilar fundamental de la vida social y cultural de los paraguayos.
Más que una simple bebida refrescante, el tereré es una costumbre arraigada que se transmite de generación en generación, disfrutándose en cualquier momento y lugar. Su importancia para la identidad paraguaya es tal que, mediante la Ley 4261 del año 2011, fue declarado Patrimonio Cultural y Bebida Nacional del Paraguay.
Su valor incluso ha traspasado fronteras. En diciembre de 2020, la Unesco lo elevó a la categoría de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconociendo las “Prácticas y Saberes Tradicionales del Tereré en la Cultura del Pohã Ñana, bebida ancestral guaraní en Paraguay”.
La ciencia detrás de la tradición
Además de su indiscutible valor histórico y de ser una forma de conectar con las raíces del país, la ciencia respalda los múltiples beneficios de esta bebida ancestral para la salud, derivados principalmente de las propiedades de la yerba mate.
Según diversos estudios, el tereré actúa como un energizante y antidepresivo natural que ayuda a mejorar el rendimiento físico, intelectual y la concentración. Entre sus principales propiedades, destacan.
- Efectos metabólicos y depurativos: Es estimulante, termogénico, diurético y antioxidante. Ayuda a acelerar el metabolismo, quemar grasas, eliminar líquidos y toxinas del cuerpo.
- Prevención: Contribuye a prevenir enfermedades y el envejecimiento prematuro.
- Aporte nutricional: Es una excelente fuente de vitaminas del complejo B (B1, B2, B5 y B6) y de minerales esenciales para el organismo como el calcio, el hierro y el magnesio.
El arte del Pohã Ñana y precauciones médicas
El ritual de preparación involucra tradicionalmente una jarra o termo con abundante hielo y agua. El toque distintivo lo aporta el pohã ro’ysã o remedio refrescante. Dependiendo de la elección, estas hierbas aportan propiedades digestivas, antiespasmódicas o sedantes.
Las hierbas más populares: Entre las favoritas de la población se encuentran el cedrón, la menta, la hierbabuena, el taropé, el kapi’i katî, la perdudilla, el ajenjo, el jaguarete ka’a, el para para’i y el agrial.
Los especialistas en medicina tradicional recomiendan un correcto lavado de las hierbas antes de machacarlas y advierten que se debe evitar mezclar más de dos tipos de remedios refrescantes en una misma preparación.
Asimismo, los profesionales de la salud hacen una salvedad fundamental: a pesar de sus virtudes, el consumo de tereré no debe reemplazar la ingesta de agua pura necesaria para la hidratación del organismo. Se recomienda consumir aproximadamente 8 vasos de agua diarios, cantidad que puede variar según la edad, el sexo y el nivel de actividad física de cada persona.


