Mundo

Macron anuncia servicio militarvoluntario de jóvenes desde 2026

Francia se suma a la nueva ola de rearme europeo con la creación de un servicio militar voluntario de 10 meses de duración para jóvenes de entre 18 y…

| Por La Tribuna
Agregar La Tribuna en
Macron to unveil French new national military service planVarces (Francia) El presidente de Francia, Emmanuel Macron, muestra su respeto durante el himno nacional tras presentar un nuevo plan de servicio militar nacional en la base militar de Varces.

Francia se suma a la nueva ola de rearme europeo con la creación de un servicio militar voluntario de 10 meses de duración para jóvenes de entre 18 y 19 años, que comenzará a aplicarse a partir del verano de 2026 y se limitará exclusivamente a misiones dentro del territorio nacional.

París, 27 nov (EFE/LaTribuna). El presidente Emmanuel Macron hizo el anuncio en el cuartel de Varces, en los Alpes franceses, donde presentó este “servicio nacional” como respuesta a un entorno internacional cada vez más inestable y como parte de una tendencia más amplia en Europa a reforzar las fuerzas armadas. “En un momento en que todos nuestros aliados europeos avanzan frente a una amenaza que pesa sobre todos nosotros, Francia no puede permanecer inmóvil”, afirmó.

En una primera fase, el programa incorporará a unos 3.000 jóvenes voluntarios, con el objetivo de elevar la cifra a 10.000 en 2030 y, “en función de la amenaza”, alcanzar los 50.000 en 2035. El Elíseo presenta este esquema como un modelo “híbrido”, a medio camino entre el ejército profesional y una reserva cívico-militar fortalecida, destinado a aumentar la capacidad de respuesta del país sin reintroducir el antiguo servicio militar obligatorio, suprimido en 1996.

El anuncio sitúa a Francia como el último gran país europeo en sumarse a la tendencia de recuperar, total o parcialmente, alguna forma de servicio militar, después de décadas de desmovilización tras el fin de la Guerra Fría. A finales de 2025, diez países de la Unión Europea mantienen todavía algún tipo de conscripción obligatoria: Dinamarca, Finlandia, Suecia, Grecia, Chipre, Austria, Estonia, Letonia, Lituania y Croacia. La mayoría se concentra en el norte y el Báltico, y cuatro de ellos comparten frontera terrestre con Rusia.

Otros socios han optado por fórmulas intermedias o por reforzar sus reservas con incentivos. Bélgica, que abolió la “mili” en 1993, acaba de enviar unas 149.000 cartas a jóvenes de 17 años invitándoles a realizar un año de prestación militar remunerada con 2.000 euros mensuales. Alemania, por su parte, prepara un cuestionario obligatorio para todos los varones de 18 años —y voluntario para las mujeres— con el fin de detectar perfiles dispuestos a sumarse a un servicio voluntario de al menos un año, remunerado con 2.600 euros brutos y que incluye la obtención del carné de conducir. En Dinamarca, donde el servicio sigue siendo obligatorio, se acordó hace poco ampliarlo de 4 a 11 meses e incorporar a las mujeres al sorteo.

En este contexto, Macron insistió en que la iniciativa francesa responde tanto al entorno geopolítico, marcado por la guerra de Ucrania, como a una demanda de compromiso cívico de la juventud. “La juventud aspira a la libertad y tiene sed de compromiso”, aseguró, antes de subrayar que la movilización no se dirige “contra tal o cual enemigo”, sino a estar preparados y “ser respetados”.

Los futuros reclutas serán seleccionados por el propio ejército “entre los más motivados y los que respondan mejor a sus necesidades”, explicó el presidente. Los jóvenes podrán manifestar su interés durante la llamada “jornada de movilización” a la que está convocada toda una generación. Del total de los 10 meses, uno se dedicará a una formación general, donde aprenderán los rudimentos militares, a desfilar y el manejo básico de las armas. Los nueve meses restantes los pasarán integrados en una unidad, compartiendo vida y actividades con los militares profesionales, aunque con la restricción de no participar en misiones en el extranjero.

Macron precisó que estos soldados voluntarios “servirán en el territorio nacional y solo en el territorio nacional”, una puntualización destinada a calmar la polémica desatada por recientes declaraciones del jefe del Estado Mayor del Ejército, Fabien Mandon, quien había señalado que, ante la amenaza rusa, Francia debía estar dispuesta a “aceptar perder a sus hijos”. El Elíseo insiste en que el objetivo principal es reforzar la defensa interior, la resiliencia del país y la capacidad de respuesta ante crisis.

El programa tendrá un coste estimado de más de 2.000 millones de euros, financiados dentro del incremento progresivo del presupuesto de Defensa previsto en la ley de programación militar 2026-2030. El Gobierno recuerda que entre 2017 y 2027 el gasto militar francés se habrá duplicado, pasando de 32.000 a 64.000 millones de euros, lo que, según Macron, permite al país “tener el ejército más eficaz de Europa”. Los voluntarios recibirán uniforme, equipamiento y un salario mensual que, según filtraciones previas, podría rondar los 1.000 euros.

Al finalizar el servicio, los jóvenes podrán retomar sus estudios o incorporarse al mercado laboral, con apoyo del ejército en la transición, e integrarán la reserva operativa. Una de las metas declaradas es precisamente reforzar esa reserva, que actualmente cuenta con unos 45.000 integrantes y que París quiere elevar hasta los 80.000 en 2030. Al mismo tiempo, el presidente mantuvo la puerta entreabierta a que, “en caso excepcional” y si así lo decide el Parlamento, una promoción completa de jóvenes pueda ser llamada de manera obligatoria.

Con este nuevo servicio militar voluntario, Francia busca responder a un “mundo incierto” y alinearse con la tendencia de varios socios europeos que revalorizan el papel de los ciudadanos en la defensa. Entre la presión de las amenazas externas y la necesidad de cohesión interna, París apuesta por un modelo que combina profesionalización, reserva reforzada y una juventud llamada a asumir un papel más activo en la seguridad nacional.

También te puede interesar

Últimas noticias