Europa enfrenta una intensa ola de calor que afecta a varios países del continente. España, Francia y Portugal son algunas de las naciones más golpeadas por este fenómeno, con temperaturas que en algunas zonas superan los 40 grados.
Ante esta situación, las autoridades emitieron alertas y recomendaron a la población mantenerse hidratada, evitar la exposición al sol durante las horas de mayor calor y prestar especial atención a niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.
Las altas temperaturas también generan preocupación por el aumento del riesgo de incendios forestales y por el impacto que pueden tener en la salud de las personas.
Además, en algunas ciudades se habilitaron espacios públicos para que los ciudadanos puedan resguardarse del calor. Especialistas señalan que este tipo de episodios de calor extremo se presentan cada vez con más frecuencia y están relacionados con los efectos del cambio climático.


