El director del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), Tom Homan, confirmó este sábado que el organismo centrará sus esfuerzos durante la próxima Copa del Mundo en garantizar la “seguridad nacional” y proteger el desarrollo del torneo, relegando a un segundo plano la aplicación ordinaria de las leyes migratorias.
El funcionario explicó que la prioridad principal de la misión “no es arrestar a personas que están en el país de manera ilegal”, sino mantener el campeonato internacional a salvo de contingencias mayores. “Tenemos una responsabilidad de seguridad nacional que vamos a llevar a cabo”, señaló Homan respecto al despliegue táctico.
No obstante, el titular del ICE advirtió que el estatus migratorio sí será un factor de intervención directa en caso de que se detecte un riesgo para el evento deportivo. “Si encontramos un problema de seguridad nacional y este involucra a un extranjero ilegal, por supuesto que vamos a tomar medidas al respecto”, precisó.
Consultado sobre el posible temor del público general y de los visitantes procedentes de otros países a sufrir detenciones durante el certamen, Homan insistió en que el enfoque de la agencia se limitará de forma exclusiva a la prevención y a la logística de protección. “Estamos enfocados en los problemas de seguridad nacional y en eso es en lo que nos vamos a concentrar”, concluyó el funcionario, conocido popularmente como el ‘zar de la frontera’.
El próximo Mundial de fútbol se disputará de manera conjunta en Estados Unidos, México y Canadá, con un calendario oficial programado entre el 11 de junio y el 19 de julio.


