La Tribuna que cambia el juego

El modelo paraguayo que convierte a los campesinos en emprendedores

Belén, en el departamento de Concepción, es desde junio del 2025 algo más que un punto en el mapa rural. Allí se inauguró oficialmente el Instituto B…

| Por La Tribuna
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En las escuelas autosustentables se trabaja en la chacra generando productos para el sostenimiento de la organización.

Belén, en el departamento de Concepción, es desde junio del 2025 algo más que un punto en el mapa rural. Allí se inauguró oficialmente el Instituto Belén, dentro del predio de la Escuela Agrícola Autosostenible de Belén, fruto de una alianza entre la Fundación Paraguaya y la Fundación José de la Sobera. El objetivo es tan simple de decir como desafiante de lograr: que ningún joven campesino tenga que abandonar su comunidad por falta de oportunidades.

“El Instituto Belén nace con una visión clara: impulsar el progreso del campo, brindar oportunidades reales a los jóvenes en situación de vulnerabilidad en zonas rurales y contribuir al florecimiento de las familias campesinas. Queremos que cada egresado no solo tenga un oficio, sino también las herramientas para emprender, generar ingresos y transformar su comunidad”, afirmó Martín Burt, director ejecutivo de la Fundación Paraguaya, durante el acto de apertura, acompañado por autoridades, organizaciones sociales y líderes locales.

Bajo el lema “Aprendé, crecé y triunfá con nosotros”, el Instituto Belén ofrece formación técnica corta pero intensa, pensada para la empleabilidad inmediata y el desarrollo de pequeños negocios rurales. La malla incluye Auxiliar de gestión forestal, Plomería e instalaciones sanitarias, Electricidad residencial básica, Reparación de celulares y dispositivos, Asistente en logística y distribución, Ofimática básica, Técnico en reparación de aires acondicionados domiciliarios, Gestión comercial inicial (venta, negociación y promoción), además de Servicio de restaurante y atención al cliente.

Pero el gran diferencial no está solo en la lista de cursos, sino en el modelo. El Centro Emprendedor Belén combina capacitación técnica con habilidades emprendedoras, comerciales, tecnológicas y socioemocionales. Los estudiantes no solo aprenden “qué hacer”, sino “cómo venderlo” y “cómo gestionar” su propio proyecto. Tras la graduación reciben acompañamiento, acceso a créditos para emprendimientos y una bolsa de trabajo que acorta el camino al primer ingreso formal.

Este enfoque forma parte de un modelo educativo creado por la Fundación Paraguaya que hoy es único en el mundo: escuelas agrícolas autosustentables que no dependen de subsidios estatales ni de becas, y donde los jóvenes se transforman en emprendedores rurales. Lo que nació en Paraguay ya se replica en 28 países con 59 instituciones que adoptaron la filosofía de “aprender haciendo, vendiendo y ganando dinero”.

La Escuela Agrícola Cerrito, en Benjamín Aceval, a 46 kilómetros de Asunción, funciona con este esquema desde 2003. Allí los estudiantes rotan por 14 unidades didáctico-productivas —hotel de la escuela, fábrica de queso, panadería, reforestación, huerta orgánica, chacra, producción de leche, cerdos, cabras, huevos de codorniz, gallinas, miel de abeja y engorde de pacú— y se gradúan con doble titulación: Bachillerato Técnico Agropecuario y Bachillerato Técnico en Hotelería y Turismo, en un programa de tres años.

En el distrito de Belén, la Escuela Agrícola de Belén ofrece el programa de Promotor Rural, con énfasis en producción agropecuaria, panadería, horticultura y hotelería y turismo. El requisito de ingreso es saber leer y escribir, lo que abre la puerta a jóvenes que quedaron fuera del sistema tradicional. Tras tres años, los egresados obtienen el título de Promotor Agropecuario y Técnico Forestal, listos para liderar iniciativas productivas en sus comunidades.

Otro pilar del modelo es el Centro Educativo Mbaracayú, creado en el 2009 en alianza con la Fundación Moisés Bertoni, en pleno corazón de la Reserva del Bosque Mbaracayú, de 65.000 hectáreas. Allí, adolescentes mujeres cursan el Bachillerato Técnico en Ciencias Ambientales bajo principios de autosuficiencia, emprendedurismo y liderazgo. La escuela cuenta con el Mbaracayú Lodge, un hotel que funciona como aula viva donde las estudiantes aprenden a recibir turistas, cuidar el entorno y generar ingresos cuidando el bosque.

Todas estas experiencias convergen hoy en el Instituto Belén. Cada curso, cada emprendimiento incubado, cada alianza con empresas del territorio es una apuesta a que la palabra “campo” deje de ser sinónimo de atraso y se convierta en sinónimo de futuro. Cuando la educación técnica llega donde antes solo había resignación, los jóvenes dejan de emigrar y empiezan a quedarse para construir el Paraguay que sueñan.

La tecnología en la producción de alimentos y la cría de animales está presente en todo el proceso educativo.
El modelo ya se exportó a más de 20 países en todo el mundo.

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