Nuestro país es el que menos vacaciones tiene en comparación con nuestros países vecinos de la región, afirmó experto en empleos. Recomendó que se aplique un aumento en los días de descanso, pero en forma moderada.
Paraguay es, según el experto en empleos Enrique López Arce, el país que más trabaja y menos descansa en toda la región. Actualmente, los trabajadores del sector privado tienen derecho a 12 días hábiles de vacaciones después de un año de antigüedad, cifra que se ubica muy por debajo de otros países vecinos. Mirando el panorama internacional Argentina, por ejemplo, otorga 14 días, mientras que Chile y Bolivia, 15. Por otro lado, en Ecuador y Uruguay los trabajadores disponen de 20 días de vacaciones, mientras que Perú y Brasil disponen de 30 días.
El experto recomendó prudencia, pues advierte que una ampliación brusca, como por ejemplo, pedir 30 días después de un año, podría generar mayor informalidad y hasta despidos, porque representaría un costo excesivo a las empresas.
“Cualquier cambio debe considerar nuestro ecosistema laboral, principalmente a las micro, pequeñas y medianas empresas”, puntualizó López Arce.
Claro, para que este cambio no sea solo una idea, se requiere de una modificación de la Ley 213 Código del Trabajo. Para esto, se requiere de un debate entre el Gobierno, el sector empresarial, los trabajadores, y una posterior presentación del proyecto en el Congreso Nacional, para que se modifique el mencionado artículo.
Si se da, ampliación deberá ser moderada
En este contexto, el experto sostuvo que una ampliación moderada sería justa, y sugirió sumar, en principio, dos días más, lo que permitiría acercarse a los estándares regionales sin generar impactos negativos en la economía.
Si se diera, esta modificación costaría a la patronal G. 223.004 por trabajador, por año.
Actualmente, poco más de 1.000.000 de trabajadores del sector privado cumplen con un año de servicio y tienen derecho a 12 días de descanso. Entre diciembre y febrero, se concentra el 70% de los pedidos de vacaciones.
Esta cifra evidencia aún más lo relevante que es planificar cualquier ajuste con cuidado, para evitar sobrecargar la operación de las empresas y mantener la estabilidad de las nóminas.
“El objetivo es encontrar un equilibrio entre el bienestar del trabajador y la sostenibilidad de las empresas. Un cambio gradual y prudente permitiría reconocer el derecho al descanso”, concluyó el experto.



