Ubicado frente al Panteón Nacional de los Héroes, el kilómetro cero de las rutas nacionales no solo fija una referencia técnica para medir distancias. También condensa historia, identidad y la idea de un país que se piensa y se conecta a través de sus caminos.
Desde el corazón del microcentro de Asunción, frente al Panteón Nacional de los Héroes, parte una referencia silenciosa pero fundamental para la infraestructura del país: el punto cero de las rutas nacionales. Allí, donde convergen símbolos de la historia paraguaya, se estableció oficialmente el lugar desde el cual se miden las distancias de los caminos que atraviesan el territorio.
El punto cero, también conocido como kilómetro cero, es una localización geográfica singular, generalmente situada en la capital de una nación, que sirve como origen para el cómputo de los kilómetros de la red vial. En Paraguay, esta referencia fue establecida por el Decreto-Ley N.º 320, promulgado el 30 de marzo de 1962, que dispuso que “las distancias en kilómetros de las rutas tendrán su inicio en el eje del pórtico del Panteón Nacional de los Héroes”.
El objetivo de la marcación es consolidar una referencia exacta y visible, acorde a los estándares que rigen la planificación vial.
Donde los caminos del país se encuentran
Más allá de su función técnica, el punto cero adquiere una dimensión simbólica que excede la ingeniería. Así lo explica Andrea Peris Yegros, coordinadora comunicacional y miembro de la comisión directiva de la Asociación Paraguaya de Carreteras, quien subraya que se trata de un lugar donde “la historia y los caminos del país se encuentran”.
“Desde el centro institucional y cultural del país nacen simbólicamente los caminos del Paraguay. El punto cero conecta el territorio con nuestra identidad”, señala. Para Peris, esta referencia no es un elemento moderno ni meramente administrativo. “Es donde se inicia la red vial del país y la idea misma de conectar territorialmente”, expresa.
La elección del Panteón Nacional de los Héroes no es casual; este lugar es el espacio más representativo de nuestra historia, y colocar allí el punto cero marca una relación directa entre los caminos y el proceso de construcción nacional.
En este sentido, recuerda que muchas capitales del mundo también fijan su kilómetro cero en sitios históricos como una forma de unir infraestructura y memoria colectiva.
“El valor del punto cero es cultural y comunicacional. Nos recuerda que la infraestructura no son solo obras físicas, sino decisiones de país, planificación e identidad”, reflexiona Peris. Los caminos, agrega, han sido históricamente instrumentos de desarrollo, integración y presencia del Estado en el territorio.
Así, el kilómetro cero no solo indica desde dónde se empieza a contar una ruta. También invita a pensar cómo un país se proyecta, cómo se integra y cómo se reconoce a sí mismo. Porque, como resume la dirigente de la APC, “más allá de la ingeniería, los caminos hablan de cómo un país se piensa”.
Modificaciones en el kilometraje
En el año 2021, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) reasignó kilometrajes en las rutas PY01, PY02 y PY03, instaló nuevos marcadores de distancia y agregó dos kilómetros más, considerando como punto cero el Panteón Nacional de los Héroes.
El cambio se dio debido a que antes el kilómetro cero estaba en la calle Pettirossi.



