Con arreglos luminosos distribuidos en distintos puntos de la ciudad, Encarnación muestra por las noches una postal distinta. El Paseo de los Teros, la costanera, la estación del ferrocarril y sectores cercanos a la playa San José se convierten en escenarios de paseo familiar y disfrute al aire libre, en una apuesta por revitalizar espacios poco concurridos.
ENCARNACIÓN. Las noches encarnacenas sumaron un nuevo atractivo en los últimos días con la instalación de arreglos de luces en distintos puntos de la ciudad, una intervención que modifica el paisaje urbano y refuerza el clima característico de fin de año. Los trabajos concluyeron el sábado último y se concentran principalmente en espacios públicos que, fuera de esta época, suelen registrar escasa circulación nocturna.
Uno de los sectores intervenidos es el Paseo de los Teros, ubicado sobre la avenida Mariscal López, en un área que formó parte del corazón de la antigua “zona baja”. Se trata de un espacio amplio, con potencial para el esparcimiento, pero que durante gran parte del año permanece casi vacío por las noches. La falta de iluminación, agravada por el robo de cables del sistema lumínico, había contribuido a que el lugar quedara relegado del circuito habitual de paseos.
Con los nuevos arreglos, el Paseo de los Teros vuelve a atraer a familias y grupos que buscan un sitio abierto donde caminar, sentarse y compartir, lejos del movimiento constante de la costanera y de la playa San José. El tramo intervenido se extiende a lo largo de unos 100 metros y está delimitado por las calles Carlos Antonio López y Mariscal Estigarribia, además de Iturbe y Antequera. En uno de los puntos más llamativos se instaló un arco de luces con ángeles músicos sobre la calle Carlos Antonio López, que se convirtió en uno de los sectores más fotografiados.
Se puede observar además que en la avenida costanera “República del Paraguay”, en cercanías del Centro Cívico, se montó un túnel de luces que acompaña el recorrido peatonal y vehicular, sumando una experiencia visual distinta para quienes transitan la zona durante la noche. El lugar, ya de por sí concurrido, adquiere así un componente festivo que refuerza su rol como punto de encuentro.
Otro espacio que llama la atención es la réplica de la estación y museo del ferrocarril, donde se instaló un pesebre de luces. La estructura dialoga con el valor histórico del sitio y aporta un elemento simbólico que remite directamente a la Navidad. Algo similar ocurre en la Plaza de Armas, donde un pesebre lumínico adorna el espacio central y convoca a vecinos y visitantes.
Los arreglos también alcanzan el sector cercano a los antiguos silo y molino de la ciudad, adyacentes a la playa San José, integrando áreas que forman parte del patrimonio urbano y que hoy se incorporan al circuito de paseos nocturnos. En la entrada a la ciudad, sobre la ruta PY01 “Mariscal Francisco Solano López”, un árbol de Navidad de luces recibe a quienes ingresan al casco céntrico.
Estos nuevos atractivos dinamizan la actividad en horarios nocturnos en Encarnación y amplían las opciones de paseo en una ciudad que, durante el día, concentra gran parte de su actividad en la franja costera.



