El Programa Vida Plena, de adultos mayores jubilados del Instituto de Previsión Social (IPS), realizó su acto de clausura 2025 con un creativo pesebre viviente. La actividad estuvo cargada de expresión artística, testimonios y actividades que reflejaron el impacto del envejecimiento activo en la salud física, emocional y social de sus participantes.
En el marco de las acciones de promoción de la salud dirigidas a la población adulta mayor, el pasado 19 de diciembre se llevó a cabo el acto de clausura del Programa del Adulto Mayor “Vida Plena”, una iniciativa del IPS orientada a fomentar el envejecimiento activo, la participación social y el fortalecimiento del bienestar integral de las personas mayores.
La jornada marcó el cierre del periodo anual de actividades y puso en primer plano el protagonismo que tienen las personas de la tercera edad como sujetos activos, capaces de expresarse, crear y compartir experiencias significativas dentro de su comunidad. Así lo destacó Liz Oviedo, jefa del Departamento de Programas de Salud, quien señaló que el programa busca generar espacios donde los participantes puedan mantenerse integrados y acompañados.
Durante el encuentro se desarrolló un conversatorio en el que los integrantes del programa compartieron sus vivencias, aprendizajes y percepciones sobre la importancia de participar en actividades grupales y fortalecer los vínculos sociales, aspectos fundamentales para una mejor calidad de vida en esta etapa.
Expresión artística y solidaridad
Uno de los momentos más emotivos del acto fue la representación del pesebre viviente, protagonizada por los propios adultos mayores. La puesta en escena resaltó valores como la solidaridad, la fe, el respeto y la unión familiar, al tiempo de promover la expresión artística y el trabajo en equipo. Como parte de la jornada también se realizó un baile grupal, con el objetivo de incentivar la coordinación motora y la participación activa, contribuyendo al bienestar físico y emocional de los participantes.
“La realización de esta actividad evidencia el compromiso, la creatividad y la capacidad de los adultos mayores para desenvolverse de manera autónoma. Estas acciones contribuyen directamente a los principios del envejecimiento activo”, añadió Liz Oviedo.
El envejecimiento activo, promovido desde el programa, apunta a fortalecer la participación comunitaria, mantener habilidades cognitivas, reforzar la autoestima, favorecer la integración intergeneracional y cultural, revalorizando al adulto mayor como un actor fundamental dentro de la sociedad. Así también, se busca romper estigmas asociados al paso del tiempo.
Entre los testimonios compartidos se destaca el de Francisco Salinas, de 67 años, participante del programa Vida Plena desde hace tres años. Para él se trata de una propuesta “muy acertada” para la tercera edad, ya que permite sentirse acompañado en una etapa de la vida que, según expresó, resulta difícil para muchos. Resaltó que en el programa aprende buenas prácticas de salud para vivir con la mayor calidad de vida posible, recibe orientación de distintos especialistas y aprovecha al máximo cada actividad. Además, comentó que ya participó en dos pesebres vivientes, experiencias que le generan satisfacción. Recomendó el programa a otros adultos mayores que aún no lo conocen, destacando también el acompañamiento humano que brinda el grupo a quienes viven solos o atraviesan dificultades emocionales.
Con la mente en movimiento
Por su parte, Lidia Beatriz Chamorro, de 72 años, participante del programa desde el año 2016, señaló que Vida Plena la ayuda mucho a través de los ejercicios físicos y mentales, bailes y actividades recreativas. Destacó el acompañamiento de los psicólogos, quienes contribuyen a mantener la mente en constante movimiento. En el marco de las fiestas, manifestó su deseo de que Dios les permita seguir participando de los encuentros y que la llegada del Niño Dios sea de bendición para todas las familias paraguayas.
El club de adultos mayores Vida Plena está abierto a la participación de todos los adultos mayores que sean asegurados del IPS, sin distinción de sexo, condición social, nivel educativo o estado de salud. Se promueve la inclusión y la equidad de quienes deseen integrarse a un espacio de encuentro, aprendizaje y promoción de la salud. Los encuentros se realizan en el Parque de la Salud los días miércoles y viernes, con horarios adaptados a la temporada: de 08:00 a 10:00 durante el verano y de 09:00 a 11:00 durante el invierno.


