F2: Por la mañana de ayer también llegó la imagen peregrina de Nuestra Señora de Itatí a la villa serrana, en el marco de la 24.ª edición de la peregrinación binacional que une a Argentina y Paraguay.
En su homilía del cuarto día del novenario, el monseñor Pedro Collar subrayó que la fraternidad es condición para la misión de la Iglesia y para la vida social del país. La jornada estuvo marcada también por la llegada de la Virgen de Itatí, en el marco de la peregrinación binacional.
El cuarto día del novenario en la Basílica de Caacupé reunió a miles de fieles de la ya tradicional preparación espiritual hacia el 8 de diciembre. La homilía estuvo a cargo de monseñor Pedro Collar, obispo de Ciudad del Este, quien centró su mensaje en la fraternidad como camino indispensable para fortalecer el bien común y renovar la misión de la Iglesia en Paraguay.
Recordó que Caacupé es un espacio donde generaciones de paraguayos han presentado sus luchas, agradecimientos y esperanzas, e invitó a contemplar el bien común desde la perspectiva de la dignidad humana. “No es una idea abstracta, sino una preocupación concreta por la vida de cada uno y de la sociedad en su conjunto”, afirmó al citar enseñanzas de “Caritas in veritate”, un documento del papa Benedicto XVI, publicado en 2009. Subrayó que el amor cristiano se vuelve efectivo cuando se traduce en estructuras y acciones que respondan a necesidades reales.
El obispo insistió en que la fraternidad no es opcional dentro de la vida cristiana. “Sin amor mutuo, la Iglesia no puede anunciar con eficacia el Evangelio”, señaló, recordando que la comunidad primitiva vivía la fe desde la comunión, el compartir y la solidaridad práctica. En ese sentido, llamó a reconstruir vínculos pastorales auténticos, basados en la escucha, la cercanía y el respeto.
Fraternidad frente a los desafíos del país
En la segunda parte de su homilía, el monseñor Collar invitó a mirar la realidad nacional con sinceridad. Enumeró situaciones que, a su criterio, contradicen la fraternidad, como la pobreza extrema, precariedad carcelaria, comunidades indígenas pidiendo limosna en semáforos, violencias de diversos tipos, abusos de poder, narcotráfico, trata de personas y divisiones sociales. “Son heridas que duelen y que requieren respuestas concretas”, expresó.
Sostuvo que la conversión personal es el punto de partida para revertir estas situaciones y recordó que la tarea pastoral consiste en acompañar procesos, sostener al pueblo y ofrecer un testimonio creíble. Insistió en la importancia del servicio. “El sacerdote no va delante para dominar ni detrás para observar; camina en medio, como hermano y como amigo del alma”.
También dedicó parte de su mensaje al diálogo social, destacándolo como vía para enfrentar polarizaciones y buscar soluciones comunes. “Ñañomongueta, ñañopytyvõ. Cada uno tiene algo que aportar”, afirmó al invitar a construir una cultura del encuentro. Sobre la “sinodalidad”, señaló que implica caminar juntos, escucharse y valorar la diversidad de carismas dentro de la Iglesia, extendiendo ese espíritu a la convivencia social.
Al finalizar, encomendó al Paraguay a la Virgen de los Milagros de Caacupé y pidió a los sacerdotes volver a sus comunidades como misioneros del amor, el perdón y la esperanza. “Al recibir el cuerpo de Cristo, nos hacemos uno con él y con los demás”, recordó, llamando a vivir la fe en solidaridad y servicio.
Llegada de la Virgen de Itatí
Reforzando el vínculo espiritual con el país vecino, se dio la llegada de la imagen peregrina de Nuestra Señora de Itatí a la Villa Serrana, en el marco de la 24.ª edición de la peregrinación binacional que une a Argentina y Paraguay desde el año 2000. La imagen había partido la noche anterior desde su santuario en Corrientes, acompañada por una caravana encabezada por móviles de seguridad y un micro con peregrinos guiados por el padre Feliciano de los Mozos.
Tras su arribo a Caacupé, la delegación se sumó a las celebraciones del novenario, donde por la tarde participaron de la misa central junto a la Virgen de los Milagros. El retorno está previsto para hoy, luego del mediodía.




