Sociedad

Autoaceptación y placer: el papel del cuerpo en las relaciones íntimas

Las inseguridades sobre el propio cuerpo no solo afectan la autoestima, sino que también pueden cambiar la forma de vivir la intimidad, el deseo y la confianza en la pareja. El médico y sexólogo Félix Lezcano explicó cómo la imagen corporal influye en la vida sexual y por qué fortalecer la autoestima también es clave para disfrutar plenamente de la intimidad.

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Sentirse cómodo con el propio cuerpo favorece una intimidad más plena y segura.

La autoestima corporal y la satisfacción sexual mantienen una relación muy estrecha. Para el médico sexólogo, cuando una persona se siente cómoda con su cuerpo suele vivir la sexualidad con mayor tranquilidad, disfrutar más del momento y conectar mejor con su pareja. En cambio, si la atención está centrada en los supuestos defectos físicos, el placer pasa a un segundo plano.

Esa preocupación constante por la apariencia puede disminuir el deseo, afectar la excitación e incluso repercutir en el rendimiento sexual. El especialista explicó que, en esas situaciones, la persona deja de concentrarse en el encuentro porque está pendiente de cómo luce o de lo que la otra persona pueda pensar sobre su cuerpo.

Las inseguridades físicas son mucho más frecuentes de lo que parecen, según comentó, en consulta aparecen frases como “prefiero apagar la luz” o “no quiero que me vea sin ropa” se repiten con frecuencia.

Las redes sociales también influyen en la forma en que muchas personas viven su sexualidad. Enfatizó que, la exposición constante a cuerpos casi perfectos, muchas veces editados o con filtros, favorece comparaciones poco realistas que afectan tanto a jóvenes como a adultos. Esto hace que algunas personas crean que tienen un problema cuando, en realidad, simplemente no cumplen con un estándar de belleza imposible.

Las preocupaciones relacionadas con la imagen corporal no son las mismas en hombres y mujeres. Señaló que ellos suelen enfocarse en el tamaño del pene, el sobrepeso, la caída del cabello o el rendimiento sexual. En ellas, en cambio, son más frecuentes las inseguridades relacionadas con el peso, los senos, las estrías, la celulitis o los cambios físicos después del embarazo. Aun así, aclaró que el verdadero problema muchas veces no está en el cuerpo, sino en la forma en que cada persona se percibe.

Cuando esas inseguridades se intensifican, también comienzan a aparecer señales que afectan la vida sexual.

Mejorar la autoestima corporal no significa perseguir un cuerpo perfecto, sino aprender a relacionarse de una manera más saludable con la propia imagen. El profesional recomendó priorizar el cuidado de la salud mediante una alimentación equilibrada, actividad física y un buen descanso.

También aconsejó limitar el contenido en redes sociales que fomente comparaciones constantes y hablar abiertamente con la pareja sobre las inseguridades, ya que muchas veces esos miedos solo existen en la propia percepción.

Una sexualidad plena no depende de cumplir con un ideal de belleza, considero que el bienestar en la intimidad está mucho más relacionado con sentirse aceptado, seguro y libre para disfrutar del encuentro sin vivir en permanente conflicto con la propia imagen.

Señales de que la imagen corporal afecta la vida sexual:

  • Evita desnudarse frente a la pareja.
  • Prefiere mantener relaciones con la luz apagada.
  • Se preocupa constantemente por cómo luce durante el encuentro íntimo.
  • Pierde el deseo o el interés por las relaciones sexuales.
  • Evita el contacto físico por vergüenza o inseguridad.
  • Cree que su pareja está juzgando su cuerpo.
  • Rechaza encuentros íntimos o busca excusas para evitarlos.
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