Temperatura del agua
Es la regla de oro. El agua nunca debe hervir. La temperatura ideal ronda entre los 70 °C y 80 °C. Si el agua está hirviendo o demasiado caliente, literalmente quema la yerba, extrae todo el sabor de golpe y la deja insípida de inmediato.
¿Cómo poner la yerba?

Llena el mate hasta tres cuartas partes de su capacidad. Tapa la boca del mate con la palma de tu mano, dale la vuelta y sacúdelo enérgicamente. Esto hace que el polvo más fino quede arriba y no tape la bombilla.
La famosa “montañita”

Después de sacudirlo, deja la yerba inclinada a 45 grados (acumulada sobre un lado del mate). En la parte vacía (el hueco), vierte un poco de agua tibia y deja que la yerba absorba durante un minuto antes de meter la bombilla.
¡Cebar con precisión!

Al cebar, vierte el agua siempre en el hueco, bien pegado a la bombilla. Nunca mojes toda la yerba de arriba. La idea es que la montañita seca quede intacta. Cuando sientas que el mate pierde sabor, empujas suavemente un poco de esa yerba seca hacia el agua para “alimenta” el mate.


