Sociedad

Profesional advierten sobre el impacto de los móviles en el desarrollo infantil

La exposición temprana y prolongada a dispositivos móviles plantea desafíos en el desarrollo infantil. La psicóloga Noelia Castillo, especialista en neuropsicología infantil y neuroeducación, advirtió sobre efectos en la atención, el lenguaje, el descanso, la regulación emocional y las interacciones sociales.

| Por La Tribuna
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El acceso frecuente a teléfonos celulares y otras pantallas forma parte de la vida cotidiana de muchos niños.drazen_zigic

El uso de dispositivos móviles y otras pantallas se volvió cada vez más frecuente en los hogares y escuelas durante la última década. La relación de los niños con la tecnología pasó de un consumo compartido, como ver televisión en familia, a una experiencia más individual, portátil e interactiva, ya que la exposición digital comienza en edades cada vez más tempranas.

Según especialistas, uno de los principales impactos se observa en las funciones ejecutivas y la atención sostenida, procesos vinculados al desarrollo de la corteza prefrontal. La exposición constante a contenidos diseñados para captar la atención mediante estímulos rápidos y gratificación inmediata puede dificultar la concentración y reducir la tolerancia a la frustración.

El tiempo dedicado a las pantallas suele desplazar actividades como el juego al aire libre, la manipulación de objetos y las interacciones cara a cara, consideradas importantes para el desarrollo cognitivo y social de los más chicos de la casa, por lo que las consecuencias asociadas al uso excesivos de pantallas puede generar retrasos en la adquisición de lenguaje, dificultades para la autorregulación emocional, sedentarismo, problemas posturales y fatiga visual.

Además, las interacciones digitales reducen las oportunidades de interpretar expresiones faciales, tonos de voz y otros elementos de la comunicación presencial. En los adolescentes, el uso intensivo de redes sociales se relaciona con ansiedad, baja autoestima y comparación constante. A esto se suma el impacto en el descanso.

La restricción del uso de dispositivos en las escuelas puede contribuir a reducir las distracciones en clase y favorecer la interacción presencial entre los estudiantes, según la psicóloga. Pero advirtió que la medida por sí sola no resuelve el problema si no está acompañada por educación digital y estrategias para fomentar la autorregulación.

Es esencial que exista una cooperación estrecha entre el ámbito escolar y el núcleo familiar para fijar pautas claras sobre el uso de la tecnología, protegiendo el desarrollo cognitivo infantil. Sin embargo, el enfoque no debe centrarse solo en los niños, sino también en combatir la “tecnoreferencia parental” que ocurre cuando los padres priorizan sus teléfonos sobre la comunicación con sus hijos. La clave para una transformación real reside en que los adultos actúen como modelos positivos, demostrando un manejo equilibrado y consciente de los recursos digitales.

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