Las comidas típicas de esta festividad forman parte de una de las celebraciones más tradicionales del país, pero también representan un desafío para la salud digestiva y el control del peso, debido a su elevado contenido calórico. El mbeju, pastel mandi’o, pajagua mascada y otras preparaciones suelen tener una gran cantidad de grasas saturadas y carbohidratos, con escasa presencia de fibra y proteínas.
Uno de los puntos más importantes después de este tipo de eventos es el cuidado posterior del organismo. El profesional recomendó evitar ayunos prolongados antes de asistir a las celebraciones, ya que llegar con demasiada hambre aumenta las probabilidades de excesos. En lugar de dejar de comer durante el día, aconsejan mantener la rutina habitual y priorizar alimentos de fácil digestión, ricos en fibras y proteínas magras.
Otro aspecto fundamental es mantener actividad física y sostener un pequeño déficit calórico durante la semana para equilibrar el exceso de calorías consumidas. Su consumo frecuente podría afectar el peso y, a largo plazo, la salud. Incluso indican que consumir este tipo de preparaciones una vez por semana no tendría efectos negativos importantes, mientras que repetirlo dos o tres veces por semana podría influir en el aumento de peso y en problemas metabólicos.
Las recomendaciones también cambian según el estado de salud de cada persona. En pacientes con colesterol elevado o problemas digestivos, Agüero aconsejó moderar aún más el consumo debido al método de cocción y a la cantidad de ingredientes grasos utilizados en las recetas típicas. Además, el alto contenido de sodio presente en muchos de estos alimentos puede favorecer la retención de líquidos y generar sensación de pesadez.
Para aliviar las molestias posteriores, el especialista recomendó aumentar el consumo de frutas, verduras y proteínas magras durante los días siguientes, además de recurrir a infusiones naturales que ayudan a desinflamar y mejorar la digestión. Entre los tés más recomendados se encuentran el boldo, el burrito, el anís y el jaguarete ka’a, conocidos por sus propiedades digestivas y relajantes. Estas infusiones pueden colaborar en la reducción de la hinchazón abdominal y en el alivio de la sensación de pesadez que suele aparecer después de consumir comidas típicas en exceso.


