Las grasas son nutrientes necesarios para el organismo, ya que aportan energía, ayudan en la absorción de vitaminas y participan en diversas funciones corporales. No obstante, el consumo excesivo de grasas saturadas y grasas trans puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, elevar los niveles de colesterol y favorecer el aumento de peso, explicó la especialista.
Las grasas saturadas se encuentran principalmente en productos de origen animal, como la manteca, la grasa vacuna y algunos lácteos enteros. Por su parte, las grasas trans suelen estar presentes en alimentos ultraprocesados, productos de panadería industrial y aceites sometidos a procesos de hidrogenación.
En contraste, existen grasas consideradas beneficiosas para el organismo. Entre ellas se encuentran las grasas insaturadas, presentes en alimentos como el aceite de oliva, el aguacate, los frutos secos, las semillas y algunos pescados. Estas grasas pueden ayudar a mantener niveles saludables de colesterol cuando reemplazan a las grasas saturadas dentro de una alimentación equilibrada.
Además del tipo de grasa utilizada, la forma de preparación de las comidas típicas también influye en el contenido calórico de las comidas. Cuando los alimentos son fritos, absorben parte del aceite que se utiliza durante la cocción, lo que incrementa su aporte de grasas y calorías. El consumo excesivo de alimentos fritos puede generar digestiones más pesadas y aumentar la ingesta energética diaria.
Aunque las fiestas de San Juan suelen estar asociadas a preparaciones fritas, existen alternativas que pueden aplicarse en el hogar para consumir estas comidas sin perder las características tradicionales de los platos. Algunas opciones incluyen cocinar al horno preparaciones como empanadas, pajagua mascada o chicharõ trenzado, utilizando cantidades moderadas de aceite, escurrir adecuadamente los alimentos después de la fritura y optar por aceites vegetales en lugar de grasas animales.
Las comidas de San Juan forman parte del patrimonio cultural paraguayo y continúan siendo uno de los principales atractivos de estas festividades. La nutricionista Ángela Leguizamón mencionó que no es necesario eliminar estos platos de la mesa, sino consumirlos con moderación y prestar atención a los ingredientes y métodos de cocción utilizados para mantener una alimentación más equilibrada.Las grasas son nutrientes necesarios para el organismo, ya que aportan energía, ayudan en la absorción de vitaminas y participan en diversas funciones corporales. No obstante, el consumo excesivo de grasas saturadas y grasas trans puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, elevar los niveles de colesterol y favorecer el aumento de peso, explicó la especialista.
Las grasas saturadas se encuentran principalmente en productos de origen animal, como la manteca, la grasa vacuna y algunos lácteos enteros. Por su parte, las grasas trans suelen estar presentes en alimentos ultraprocesados, productos de panadería industrial y aceites sometidos a procesos de hidrogenación.
En contraste, existen grasas consideradas beneficiosas para el organismo. Entre ellas se encuentran las grasas insaturadas, presentes en alimentos como el aceite de oliva, el aguacate, los frutos secos, las semillas y algunos pescados. Estas grasas pueden ayudar a mantener niveles saludables de colesterol cuando reemplazan a las grasas saturadas dentro de una alimentación equilibrada.
Además del tipo de grasa utilizada, la forma de preparación de las comidas típicas también influye en el contenido calórico de las comidas. Cuando los alimentos son fritos, absorben parte del aceite que se utiliza durante la cocción, lo que incrementa su aporte de grasas y calorías. El consumo excesivo de alimentos fritos puede generar digestiones más pesadas y aumentar la ingesta energética diaria.
Aunque las fiestas de San Juan suelen estar asociadas a preparaciones fritas, existen alternativas que pueden aplicarse en el hogar para consumir estas comidas sin perder las características tradicionales de los platos. Algunas opciones incluyen cocinar al horno preparaciones como empanadas, pajagua mascada o chicharõ trenzado, utilizando cantidades moderadas de aceite, escurrir adecuadamente los alimentos después de la fritura y optar por aceites vegetales en lugar de grasas animales.
Las comidas de San Juan forman parte del patrimonio cultural paraguayo y continúan siendo uno de los principales atractivos de estas festividades. La nutricionista Ángela Leguizamón mencionó que no es necesario eliminar estos platos de la mesa, sino consumirlos con moderación y prestar atención a los ingredientes y métodos de cocción utilizados para mantener una alimentación más equilibrada.


