¿Un parto traumático? El riesgo oculto de sufrir depresión posparto

Una mala experiencia en el parto puede aumentar el riesgo de depresión ya que el nacimiento no es solamente un proceso físico, sino también una experiencia emocional, psicológica y relacional para la mujer, explicó la psicóloga María José Segovia.

| Por La Tribuna
Algunas de las consecuencias son tristeza persistente, ansiedad intensa, irritabilidad.

Cuando el parto se vive como una situación amenazante, traumática o deshumanizada, puede aumentar el riesgo de desarrollar depresión posparto o síntomas de trastorno de estrés postraumático. El parto representa uno de los momentos de mayor vulnerabilidad física y emocional para una mujer.

Sin embargo, la especialista advirtió que las experiencias negativas durante este proceso pueden dejar consecuencias psicológicas importantes que muchas veces son minimizadas o invisibilizadas bajo la idea de que la madre “debe aguantar” por el bienestar del bebé.

De acuerdo con profesionales de la salud mental, cuando una mujer atraviesa el parto con miedo, dolor no acompañado emocionalmente, falta de información o sin sentir control sobre lo que ocurre, el cerebro puede interpretar la experiencia como una amenaza. Esto activa respuestas intensas de estrés que podrían derivar en depresión posparto o síntomas vinculados al trastorno de estrés postraumático.

Entre los factores que pueden influir se encuentran la sensación de pérdida de control, la ausencia de consentimiento informado, el trato frío o deshumanizado y procedimientos realizados sin explicaciones claras. También mencionó que muchas mujeres experimentan comentarios despectivos, presión para tomar decisiones o restricciones para estar acompañadas durante el proceso.

El impacto emocional del parto se intensifica debido a los cambios hormonales y a la carga psicológica que implica ese momento. Hormonas como la oxitocina y el cortisol hacen que la experiencia quede registrada con mayor intensidad emocional, por lo que un episodio negativo puede ser percibido como una ruptura de confianza en una situación crítica.

Las consecuencias pueden manifestarse de diferentes maneras, algunas mujeres presentan tristeza persistente, ansiedad intensa, irritabilidad, llanto frecuente o dificultades para descansar y cuidarse. También pueden revivir constantemente el parto, evitar hablar del tema o sentir culpa y fracaso. Desde el enfoque psicológico, el trato irrespetuoso o la violencia obstétrica incluyen acciones que vulneren la dignidad y autonomía de la mujer, minimicen su dolor o ignoren su consentimiento.

Asimismo, señaló que estas vivencias son más frecuentes de lo que muchas veces se cree. diversos estudios reflejan que un número significativo de mujeres reporta experiencias negativas o traumáticas durante el parto, aunque no siempre las identifiquen como violencia obstétrica. En muchos casos, el sufrimiento queda normalizado porque se prioriza únicamente que el bebé esté bien, mientras las madres sienten culpa o vergüenza de expresar su malestar.

Entre las señales de alerta posteriores al parto la profesional mencionó la angustia al recordar la experiencia, miedo constante, insomnio, pensamientos intrusivos y dificultades para conectar emocionalmente. No obstante, aclaró que estas situaciones pueden revertirse con acompañamiento psicológico, apoyo familiar y atención adecuada.

Segovia instó a conocer la importancia de humanizar la atención durante el embarazo y el parto, promoviendo la empatía, el respeto y el acompañamiento emocional hacia las madres en todas las etapas del proceso.

TRES CLAVES PARA EL ACOMPAÑAMIENTO

1-Contención emocional continua: Evitar el trato frío y el dolor en soledad, asegurando una presencia afectiva que brinde seguridad frente a la vulnerabilidad del parto.

2-Información y respeto a la autonomía: Comunicar con claridad cada procedimiento médico, asegurando el consentimiento de la madre para evitar que sienta una pérdida total de control.

3-Validación posparto sin juzgar: No minimizar su angustia bajo la premisa de que “solo importa que el bebé esté bien”, y atender alertas como el insomnio o la culpa persistente.

También te puede interesar

Últimas noticias