Un estudio reciente basado en análisis neuroanatómicos del pene plantea que el área de mayor sensibilidad masculina podría encontrarse en el frenillo, una pequeña banda de tejido que une el glande con el cuerpo del pene. Esta zona, conocida como “delta frenular” o “frenillo”, tiene forma triangular y concentra una gran cantidad de terminaciones nerviosas sensitivas, lo que la convierte en un punto altamente reactivo al estímulo.
Según explicó el especialista, esta acumulación de nervios en el aparato reproductor masculino permite que la estimulación en esa región genere sensaciones intensas de placer. Además, explicó que la zona puede verse o no afectada por procedimientos, como la circuncisión, y reforzó la importancia dentro de la anatomía y la respuesta sexual masculina.
El especialista aclaró que el llamado “punto G” masculino también puede estar situado en la estimulación de la próstata, que se realiza a través de la zona rectal. Sin embargo, el doctor Codas aclaró que no todas las personas responden de la misma manera a estos estímulos. En este sentido, el médico comparó y explicó que las zonas de placer pueden variar según cada persona, y tener puntos diferentes de placer de manera individual.
“Si vos me das a mí una cucharada de dulce de leche o chocolate, a mí me vuelve loco, pero tengo un amigo que odia el dulce de leche o el chocolate, no hay forma en que le guste”, remarcó. El placer no es igual para todos, ya que depende de la sensibilidad y las preferencias de cada persona, por lo que algunos pueden encontrar mayor respuesta en la estimulación prostática y otros en el frenillo.
La localización del “punto G” o centro de placer masculino, señalando en el delta frenular como una zona de alta concentración nerviosa, tiene sensibilidad de igual relevancia con la estimulación prostática anal, por lo que no existe un único punto universal, sino que el placer es subjetivo y varía en cada individuo, dependiendo tanto de factores biológicos como de la experiencia personal.


