El consumo de colágeno genera dudas sobre el mejor momento del día para ingerirlo. La evidencia científica señala que la constancia tiene mayor impacto que el horario. El colágeno es una proteína clave para la piel, las articulaciones y los tejidos conectivos. Su producción disminuye con la edad, lo que impulsa el uso de suplementos. Sin embargo, una de las preguntas más frecuentes es cuándo tomarlo para obtener mejores resultados.
Desde la evidencia científica, no existe un horario específico que garantice mayor eficacia. Lo más importante es la ingesta diaria y sostenida en el tiempo. Es decir, la regularidad tiene un impacto mayor que el momento exacto del consumo.
Aun así, algunos contextos pueden favorecer su incorporación. Consumirlo por la mañana o después del ejercicio puede ser práctico, especialmente si se busca integrarlo a una rutina. En estos casos, el beneficio está más relacionado con la adherencia que con una mejor absorción.
Un factor con mayor respaldo es su combinación con vitamina C, ya que esta es necesaria para la síntesis de colágeno en el organismo. También se recomienda optar por colágeno hidrolizado, que presenta mejor absorción.
En términos generales, no hay una “hora ideal”. La clave está en la constancia, la dosis adecuada y su integración dentro de hábitos saludables que favorezcan su efecto en el organismo.


