La propuesta reunió a un numeroso público, que acompañó la jornada de principio a fin y participó de un espacio de comedia, reflexión e interacción con los expositores.
En cuanto a la estética del evento, el frío influyó de manera notable en la vestimenta de los presentes. La mayoría optó por un estilo funcional y apropiado para la jornada, luciendo atuendos compuestos por tapados, camperas, botas y bufandas.
En los looks predominaron las tonalidades neutras, aunque también se destacaron algunos toques de colores vibrantes, logrando así una combinación de comodidad y elegancia acorde a la noche.

