Durante la jornada, se observó una marcada presencia de outfits urbanos entre los asistentes. Los jeans, las camperas de cuero y otras prendas de estilo casual fueron parte de la estética predominante, mientras que la camiseta albirroja se convirtió en el complemento obligatorio para alentar al equipo nacional. Los colores rojo y blanco estuvieron presentes en distintos accesorios y prendas utilizadas por el público.
El encuentro convirtió al centro histórico de la capital en un punto de reunión para los aficionados, que compartieron la experiencia entre propuestas gastronómicas y actividades relacionadas con el fútbol.

