Entre los asistentes se destacaron prendas cómodas y versátiles para afrontar una jornada que se extendió desde el mediodía hasta la medianoche.
Las camperas de cuero fueron una de las grandes protagonistas, acompañadas por jeans de corte amplio, botas, medias oscuras y gafas de sol. También se vieron abrigos acolchados en colores vibrantes, faldas de cuero, transparencias, estampados animal print y tejidos para las horas más frescas de la tarde.
Los tonos negro, marrón, gris y blanco dominaron gran parte de los outfits, aunque algunos asistentes apostaron por detalles de color para darle personalidad a sus looks. Entre música, encuentros con amigos y largas horas de festival, los presentes demostraron que la moda también tuvo un lugar destacado en esta segunda edición del evento.
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