Nacido en las aulas de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Asunción (FCA-UNA), el Grupo de Investigación Manejo de Recursos Naturales en Paraguay (GI Marena) se ha convertido en un pilar fundamental para la conservación en el país. Liderado por la M.Sc. Stella Mary Amarilla, este equipo de 15 investigadores, categorizado en el 2023 por el Conacyt, trabaja con un mandato claro: generar la evidencia científica necesaria para defender nuestra biodiversidad.
“Empezamos con la maestría en Manejo de Recursos Naturales, que este año cumple 20 años. Toda la inversión en ciencia y tecnología nos permitió formalizarnos para producir información sólida orientada a las necesidades del medio”, explica Amarilla. Hoy, el grupo se destaca por su amplia experiencia en la elaboración de planes de manejo para áreas silvestres, como el reciente trabajo en el paisaje protegido cerro Kavaju, aplicando enfoques ecosistémicos que marcan una diferencia real en el terreno.
Ponerle precio a lo invaluable
Uno de los aportes más innovadores de Marena es la valoración económica de los servicios ambientales. Mientras que bienes tangibles como la madera o los frutos tienen un precio de mercado claro, la naturaleza ofrece beneficios esenciales que suelen ser ignorados en las ecuaciones económicas.
“Hablamos del almacenamiento de carbono, la regulación del microclima o la polinización natural. El esfuerzo académico y científico es tratar de asignarle un valor económico a esos servicios que aún no tienen precio ni mercado para lograr que se manejen mejor”, subraya la investigadora. Perder estos ecosistemas no es solo un problema ambiental, es una crisis de supervivencia humana que nos arrebata no solo alimentos y futuras medicinas, sino nuestra principal defensa natural ante la inestabilidad climática.
Nuestras reservas bajo asedio
La evidencia científica recopilada revela amenazas letales en las zonas núcleo. A los problemas históricos de tala y cacería ilegal se suma una realidad que Amarilla califica de alarmante: “Está científicamente comprobada la masiva presencia de cultivos ilícitos en muchas áreas protegidas, sobre todo de la Región Oriental”. A esto se suman los incendios y la fragmentación provocada por el avance de modelos productivos no planificados.
A este escenario se le suma un enemigo silencioso: la desinformación. Según estudios recientes de WWF Paraguay (2025), existe una profunda brecha en el conocimiento ciudadano; la gente sabe que los parques existen, pero ignora su propósito vital. “Esa educación debería ser una política pública transversal desde la primaria hasta la universidad”, afirma con convicción la docente.
El desafío de financiar el futuro
A pesar de los logros y del compromiso de los científicos, el trabajo enfrenta un obstáculo recurrente: el financiamiento. Marena ha dado saltos cualitativos gracias a los incentivos del Conacyt, pero el horizonte genera incertidumbre.
“El Conacyt viene advirtiendo que tiene recursos económicos solamente hasta el año 2027 o 2028, y esta es una cuestión que nos preocupa mucho en el ámbito académico. Necesitamos aprovechar las sinergias público-privadas para seguir aportando datos y formando capital humano, que es lo más importante”, sostiene Amarilla.
El legado para las nuevas generaciones
Para la M.Sc. Amarilla –ingeniera forestal cuya vocación despertó bajo la influencia del histórico paradigma de desarrollo sostenible de la Cumbre de Río 92– la investigación exige una profunda resiliencia. ¿Qué la mantiene en pie ante desafíos que parecen inabarcables? La esperanza depositada en sus estudiantes.
“Formar jóvenes profesionales que van a hacer algo por un mejor cuidado del ambiente es lo que nos apasiona. Es lo que nos hace levantar la cabeza ante el desánimo”, confiesa. Al final del día, la conservación no es solo tarea de la ciencia, sino un imperativo ético de toda la sociedad. “Tenemos que pensar qué le estamos dejando directamente a nuestros nietos. Qué clima y qué disponibilidad de recursos tendrán de aquí a 50 años”, reflexiona. Conocer, valorar y proteger nuestro patrimonio natural es, en definitiva, la única garantía real para el futuro del Paraguay.
La palabra del día
“Legado”
Definición: Aquello que se deja o transmite a los sucesores, sea material o inmaterial.
El concepto de legado encapsula la misión del grupo Marena. Proteger la biodiversidad y formar a nuevos profesionales no es solo un esfuerzo científico, sino un imperativo ético. Es la única forma de garantizar recursos, clima estable y vida para las futuras generaciones de Paraguay.


