Durante los últimos días, Paraguay ha sido escenario de una montaña rusa meteorológica. Desde temperaturas que rozaron extremos agobiantes hasta caídas térmicas abruptas y la aparición de fenómenos severos. Para comprender esta dinámica, el director de la Dirección de Meteorología e Hidrología, Eduardo Mingo, ofreció una entrevista para los medios gubernamentales.
Calor intenso: Récords diarios, pero no históricos absolutos
Entre el 17 y el 19 del presente mes, el país experimentó una severa ola de calor. Según explicó Mingo, este fenómeno respondió a condiciones atmosféricas muy particulares.
“Se concentró una masa de aire seca, lo que favoreció el calentamiento excesivo”, precisó el experto.
Sin embargo, aclaró una duda frecuente entre la ciudadanía, no se trató del día más caluroso en la historia del país. Mingo puntualizó que, si bien “no se rompió ningún récord histórico de temperatura máxima de toda la serie”, sí se batieron los récords históricos específicos para esos tres días en particular (del 17 al 19).
Además, advirtió que aún queda temporada para presenciar eventos comparables y desmitificó la creencia de que el verano es siempre la época más calurosa, recordando que en la región occidental «las máximas históricas se registraron en primavera, no en verano».
El inusual frente frío que trajo el alivio
Tras las sofocantes jornadas, un cambio abrupto sorprendió al país. El director de Meteorología atribuyó este fuerte descenso térmico al ingreso de un frente frío, un sistema impulsado por la inestabilidad en la región.
“A pesar de no ser muy usual en esta época, las tormentas en la Argentina abrieron la puerta para que llegara a nosotros un descenso de la temperatura”, detalló Mingo.
Este alivio estuvo estrechamente asociado a los vientos descendentes provenientes de las propias nubes de tormenta, que por naturaleza transportan aire frío a la superficie.
¿Desaparecieron las estaciones del año?
Ante el comentario popular de que en Paraguay «ya no existen las estaciones», el meteorólogo validó esta percepción ciudadana, argumentando que tiene un fuerte fundamento en la actual dinámica atmosférica.
La atmósfera, en su constante esfuerzo por equilibrarse, genera una variabilidad climática palpable. Mingo sostuvo que este proceso es el responsable de atrasar o adelantar las estaciones tradicionales, creando periodos de desconcierto donde “las estaciones parecen más ausentes, especialmente en otoño-invierno”.
Tornados: Un peligro antiguo con nuevos testigos
Finalmente, Mingo abordó uno de los temas que más alarma ha generado en los últimos tiempos: los tornados. Contrario a lo que muchos creen, no es un fenómeno originado por el cambio climático reciente.
“Hay literatura de los 70 y 80 del siglo pasado que habla de un ‘caminero de tornados’ pasando sobre nuestro país”, reveló.
La razón por la que hoy parecen más frecuentes y destructivos radica en la expansión demográfica. El director concluyó explicando que el aumento en los avistamientos y el nivel de afectación se debe, en gran medida, a la ocupación humana de áreas que antes eran silvestres. Décadas atrás, estos mismos tornados pasaban por el territorio, pero su impacto se limitaba a los bosques y la fauna, lejos del escrutinio y la vulnerabilidad de las poblaciones actuales.


