Arte y Cultura

Los primeros pasos en Asunción del joven cantante Luis A. del Paraná

Este domingo 21 se cumplen cien años del nacimiento de Luis Alberto del Paraná, el cantante paraguayo más famoso del mundo, cuyas grabaciones siguen fascinando a más de cincuenta años de su fallecimiento. Recordamos aquí la primera entrevista que dio a un medio paraguayo: La Tribuna, en 1952.

| Por La Tribuna
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Luis Alberto del Paraná en las páginas de La Tribuna, en 1952. La primera entrevista al cantante fue publicada por este diario.

Luis Alberto del Paraná estaba de regreso por el país luego de una larga gira que había emprendido integrando el conjunto Los Guaireños, liderado por Gumersindo Ayala Aquino, y que estaba integrado por el arpista Digno García, el guitarrista y cantante Humberto Barúa y la bailarina Patty Ayala, esposa de Gumersindo. Habían partido en octubre de 1945 y empezaron su periplo por Argentina, subiendo por el continente hasta llegar a México. Aún se presentaba con su nombre: Luis Meza.

En 1947, estando en México, Barúa, García y Meza se separan de Ayala y forman el trío Los Paraguayos y emprenden el viaje de regreso actuando en los países centroamericanos. Al llegar a Colombia, García conoce a una mujer con quien se casa y se afinca en dicho país. Barúa y Meza viajan a Perú, donde se radican. En dicho país, Luis adopta el nombre artístico de Luis Alberto del Paraná y se hace popular cantando boleros y adoptando el falsete característico, ya en 1951. Se casa con una artista francesa de circo, Lisete Cairoly, de quien pronto se separa.

En septiembre de 1952 llega a Buenos Aires, donde graba unas canciones y en los primeros días de octubre llega a Asunción. Se presenta en el cine Granados, actuando en el intermedio entre películas, como se estilaba en la época. También se presenta en el Casino de Asunción, que estaba ubicado en Mcal. López y Perú, donde actualmente está el Centro Cultural de la Embajada del Brasil, y en el night club Intermezzo.

Pero el éxito le llega cuando se presenta con el espectáculo que ofrecían las bailarinas Las Mulatas de Fuego, en el Teatro Municipal, a partir del viernes 17 de octubre.

Las Mulatas de Fuego eran unas bailarinas, aparentemente cubanas, que habían actuado en la película argentina “Bárbara Atómica”, estrenada en ese mismo año y que se había convertido en un éxito regional. Las bailarinas llegaron a Asunción con una orquesta propia y ofrecían un espectáculo aprovechando el filón de la película. Los empresarios locales Antonio Arena y Juan Bernabé sumaron a Paraná en la primera parte del espectáculo, acompañado de la orquesta de Leonardo Alarcón.

Paraná se consagró cantando boleros y guaranias. Pronto, todo el espectáculo empezó a recorrer las fiestas de los clubes de Asunción, como el Cerro Porteño y el Mbigua, destacando la foto de Paraná en los avisos.

A una de las noches en el Municipal, asistió el entonces periodista Rafael Nasta (padre del publicista Daniel Nasta) y hace una entrevista a Paraná que se publica en La Tribuna, el domingo 26 de octubre de 1952. Según el biógrafo de Paraná Bernardo Garcete Saldívar, se trata de la primera entrevista publicada en un diario local al cantante. La larga nota se despliega en dos columnas con una foto de Paraná, luciendo su característica sonrisa.

“Una cerrada ovación rubricó los últimos acordes de una guarania que había cantado con singular gusto Luis Alberto del Paraná. Dentro de nuestro palco del Teatro Municipal hicimos las averiguaciones necesarias para saber quién era “ese cantor nuevo”. E inmediatamente nos dirigimos hacia los camerines”, comienza la nota de Nasta (1906-1999).

En el artículo, Nasta hace una repaso de la trayectoria del joven cantante (tenía solo 26 años), desde su niñez en Altos y hasta ese reencuentro exitoso con el público paraguayo.

El cantante le comenta cómo adoptó su nombre artístico: “Francamente, porque quería algo que me recordara a mi patria, y que estuviese unido a mí. Paraguay resultaba un nombre “demasiado geográfico”. Entonces opté por convertirlo en Paraná”.

“Luis Alberto del Paraná - prosigue el reportaje de Nasta- nos refiere que cierta vez estaba un tanto preocupado. No tenía contrato y se dirigía a Lima desde Ecuador. Su preocupación era enorme por la falta de recursos materiales. Pero tenía fe. El avión sobrevolaba los altos picachos andinos. Miraba desde la ventanilla y reconocía los montes y las cimas, y los lagos…Tuvo un instante de nostalgia. Aquello le traía el recuerdo de su pueblo, Ypacaraí. Tomó su guitarra y comenzó a pulsarla suavemente. Luego, mientras los motores del avión rezongaban en un bramido constante y monótono, desgranó su voz una canción paraguaya. Tal vez Luis Alberto haya puesto todo su sentimiento de paraguayo y de hijo ausente. Cantó dulce y sentidamente una de sus canciones. Cuando el avión aterrizó en el aeródromo, el gerente de la Panagra de Lima, lo llamó. Hizo que le devolvieran el importe pagado por el pasaje, y lo contrató como artista exclusivo para los programas de la compañía. La fe obró el milagro”.

La nota completa está publicada en el libro “Luis Alberto del Paraná: Perfil de un Triunfador”, de Bernardo Garcete Saldívar (2da.edición; Enero/1996) y la transcribimos también en la edición digital de La Tribuna.

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