Un total de 27 osos negros asiáticos fueron rescatados de una granja ilegal en el norte de Laos, en un operativo considerado el más importante realizado hasta ahora en el Sudeste Asiático contra las denominadas fábricas de bilis, instalaciones donde los animales son sometidos a procedimientos invasivos para extraer esta sustancia utilizada en la medicina tradicional china.
La intervención fue llevada adelante por la organización conservacionista Free the Bears en coordinación con las autoridades locales. Según informó la entidad, los osos permanecían encerrados en pequeñas jaulas dentro de un establecimiento registrado oficialmente como zoológico, una estrategia utilizada para evadir los controles estatales.
Durante el procedimiento, los rescatistas descubrieron además infraestructura con capacidad para albergar hasta 200 ejemplares, lo que evidencia la magnitud que pretendía alcanzar la operación ilegal. La organización advirtió que el hallazgo revela una estructura preparada para expandir significativamente la explotación de fauna silvestre.
La bilis de oso fue utilizada durante siglos en la medicina tradicional china debido a sus propiedades terapéuticas atribuidas al ácido ursodeoxicólico. Sin embargo, actualmente este compuesto puede producirse de manera sintética a gran escala, lo que reduce la necesidad de recurrir a animales para su obtención.
A pesar de que Laos endureció en 2021 su legislación para la protección de la vida silvestre, el tráfico y la explotación ilegal de especies continúan representando un desafío. Organizaciones ambientales señalan que las limitaciones en los controles y los vacíos legales favorecen la persistencia de estas actividades.
Tras el rescate, los osos fueron trasladados a la ciudad de Luang Prabang, donde Free the Bears administra dos santuarios que albergan a más de 300 animales. No obstante, la organización explicó que ninguno de los ejemplares liberados podrá volver a la naturaleza debido a que pasaron gran parte de su vida en cautiverio.
La problemática se extiende más allá de Laos. La organización Animals Asia estima que más de 10.000 osos permanecen atrapados en instalaciones destinadas a la extracción de bilis en distintos países del continente asiático, incluyendo osos negros asiáticos, osos malayos y osos pardos. El dato refleja la dimensión de una práctica que continúa siendo motivo de preocupación para organismos dedicados a la conservación y protección animal.


