La muestra “Marilyn Monroe: Hollywood Icon” abrió sus puertas en el Museo de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas con motivo del centenario del nacimiento de la actriz.
La exposición reúne cientos de objetos originales, documentos personales y piezas nunca antes exhibidas públicamente que permiten reconstruir la vida íntima y artística de Norma Jeane Mortenson, el verdadero nombre de la intérprete. Entre los artículos se encuentran cartas personales, contratos, recortes de prensa, maquillaje conservado tal como ella lo dejó y anotaciones escritas a mano en los márgenes de sus guiones.
La curadora asociada del museo, Sophia Serrano, explicó que la intención de la muestra es explorar la complejidad de Monroe más allá de la imagen de “sex symbol” que marcó su carrera cinematográfica. Señaló que la actriz era una mujer profundamente interesada en la lectura, el arte y el cine, además de poseer una sensibilidad creativa que muchas veces quedó opacada por el personaje público que construyó la industria.
Uno de los principales atractivos de la exhibición es el icónico vestido rosa utilizado en la película “Gentlemen Prefer Blondes” (“Los caballeros las prefieren rubias”), estrenada en 1953. También forman parte de la colección prendas utilizadas en filmes como “Niagara” y “Bus Stop” (“Nunca fui santa”), además de diseños de alta costura confeccionados por William Travilla, el diseñador que definió gran parte de la estética de la actriz durante su época dorada.
Según Serrano, Monroe conservaba prácticamente todo lo relacionado con su vida personal y profesional, lo que permitió construir una narrativa más cercana a su intimidad. La exposición está organizada de forma temática para que cada objeto dialogue con otro y contribuya a contar quién era realmente Norma Jeane detrás de la celebridad internacional.
La muestra también pone en evidencia las dificultades personales que atravesó la actriz a lo largo de su vida y cómo ella misma dejó rastros de esas experiencias a través de escritos, pertenencias y documentos privados preservados hasta hoy. Monroe falleció el 4 de agosto de 1962, a los 36 años, pero continúa siendo una de las figuras más influyentes y observadas de la historia del cine.
Durante la presentación oficial, la directora y presidenta del museo, Amy Homma, destacó que la vida y el legado creativo de Marilyn Monroe siguen despertando fascinación en nuevas generaciones. Consideró que la actriz permanece como una fuente constante de inspiración dentro y fuera de Hollywood.
La conservación de las piezas también representó un desafío para el equipo encargado de la exposición. Serrano explicó que muchos de los vestuarios utilizados durante la década de 1950 requirieron extensos trabajos de restauración y costura para garantizar su preservación. Indicó que ese proceso forma parte de la tarea de proteger el legado cultural y artístico de Monroe para futuras generaciones.


