El profesor, escritor y defensor del idioma guaraní Lino Trinidad Sanabria falleció este sábado 4 de enero, tras permanecer internado durante casi un mes a consecuencia de un accidente cerebrovascular. Su legado intelectual y cultural marcó profundamente la historia lingüística y literaria del país.
La esposa de Lino Trinidad Sanabria, Alcira Aranda, confirmó el fallecimiento del destacado intelectual paraguayo ocurrido en la mañana de este sábado 4 de enero. El profesor y escritor se encontraba internado desde el pasado 5 de diciembre, luego de sufrir un accidente cerebrovascular que derivó en un prolongado y delicado cuadro de salud.
Detalles del sepelio y trayectoria académica
El velatorio se realizará este domingo 4 de enero, a partir de las 17:00, en el Parque Serenidad, ubicado sobre la avenida Carlos A. López, frente al parque del mismo nombre. El sepelio está previsto para mañana lunes 5 de enero, a las 15:00, en el Parque Serenidad de la ciudad de Villa Elisa.
La partida de Sanabria causa un profundo pesar en los ámbitos académico, cultural y social del Paraguay. Allí, la sociedad lo reconoció ampliamente por su incansable labor en defensa de los derechos humanos, por su dedicación a la enseñanza del guaraní y por su valiosa producción literaria bilingüe.
Nacido en Pedro Juan Caballero el 23 de septiembre de 1934, Lino Trinidad Sanabria dedicó su vida al estudio, la creación y la defensa del idioma guaraní.
Poeta, narrador, ensayista, traductor, docente universitario e investigador, Sanabria combinó la militancia cultural con una rigurosa formación académica, lo que le permitió abordar el guaraní tanto desde la tradición popular como desde el análisis lingüístico científico. Desde joven integró círculos de poetas populares en guaraní, donde entabló vínculos con referentes históricos de la literatura nacional.
Militancia cultural y aportes institucionales
Fue miembro activo de Autores Paraguayos Asociados (APA) y de la Asociación de Escritores Guaraníes (ADEG), aunque en las últimas décadas se distanció de esta última por diferencias en torno al uso del alfabeto fonológico moderno del guaraní. Su obra literaria abarcó tanto la poesía como la narrativa en guaraní y castellano, incluyendo la recopilación de mitos y leyendas guaraní karió.
Paralelamente, desarrolló una intensa labor docente y de investigación, formando generaciones de estudiantes y contribuyendo al fortalecimiento del guaraní como lengua de estudio. En 1992, su trayectoria fue reconocida al ser convocado por la Convención Nacional Constituyente para integrar el equipo responsable de traducir al guaraní los textos de la Constitución Nacional.
Entre sus principales obras se destacan Platero ha Che, Ñane Ñe’ẽ Guaraníme, Taruma Poty, Polisíntesis guaraní, el Gran Diccionario Avañe’ẽ Ilustrado y el poemario Ñe’ẽpoty Apesã, textos de referencia obligada para estudiosos y lectores del guaraní. Esta labor junto a Félix de Guarania y Dionisio Gauto consolidó el carácter bilingüe del Estado paraguayo.


