Editorial

Se debe aclarar el atropello contra la soberanía nacional

Es grave el delito cuando un extraño violenta el patio ajeno. El caso se vuelve complejo cuando el propio dueño de casa abre las puertas y permite la…

| Por La Tribuna
Agregar La Tribuna en
Flat 3d Isometric Businessman Smashing King Chess by Hammer. Business Competition and Strategy Concept.

Es grave el delito cuando un extraño violenta el patio ajeno. El caso se vuelve complejo cuando el propio dueño de casa abre las puertas y permite la agresión contra la familia. Algo de eso describe el diario Clarín al destacar la injerencia de Marc Ostfield, exembajador de EE. UU. en Paraguay, y la participación del expresidente Mario Abdo Benítez.

En la realidad, cuando un determinado jefe de hogar habilita al foráneo su ingreso para cometer actos indebidos, entonces, hay que medir la responsabilidad y complicidad entre el agresor y quien dejó que se entre hasta la habitación privada. Volviendo al caso paraguayo, si Ostfield hizo lo que hizo, corresponde evaluar el grado de culpa del mismo Abdo Benítez.

El medio colega argentino basó su nota en un informe diplomático reservado, fechado en agosto del 2022, redactado por el propio Ostfield dirigido a la Secretaría de Estado. Allí relata su vínculo con Abdo Benítez y hasta menciona el éxito de las sanciones aplicadas en ese momento a Horacio Cartes.

El documento evidencia cómo participó en la interna colorada contra Santiago Peña, en ese entonces un aspirante a la Presidencia de la República respaldado en aquel tiempo por el actual titular de la Junta de Gobierno, Horacio Cartes. Dicha trama, incluso, tuvo la vocería de algunos medios de prensa paraguaya que se prestaron al operativo con Mario Abdo Benítez.

Así como está redactado por Clarín, sujeto al propio relato firmado por Ostfield, existe una violación a la Convención de Viena (artículo 41), que prohíbe la injerencia en los asuntos internos de Estado. Lo que además debe verse es el porcentaje de responsabilidad del exmandatario, quien incluso reportó datos —de su interés— contra políticos locales.

El documento, que salió de la Embajada de Estados Unidos en Asunción, hasta describe la solicitud de Abdo Benítez para la reunión confidencial, con el agregado de que también pidió sanción para su compañero de fórmula presidencial, el vicepresidente en ese tiempo, Hugo Velázquez.

Como se recordará, fue el mismo exembajador el encargado de anunciar sanciones contra Cartes, Velázquez y Juan Carlos Duarte, este era asesor jurídico de Yacyretá. Lo cierto es que a dos años del escándalo, Washington retiró las denuncias contra Cartes, pero antes Ostfield fue desplazado cuando Donald Trump asumió su segundo mandato.

Por la magnitud de la injerencia extranjera en la vida interna de un partido político (Partido Colorado) y por el puñal por la espalda aplicado a la soberanía de Paraguay, Abdo Benítez debe aclarar la denuncia. Es más, las instituciones del Estado deben investigar todo el porcentaje de su involucramiento para saber hasta dónde llegó. Estamos hablando de un grosero complot contra la República.

También te puede interesar

Últimas noticias