Toda consecuencia tiene una causa. Partiendo de esta premisa, es posible afirmar que gran parte de las inversiones que crecen en Paraguay se deben a la Ley 60/90. Este marco legal otorga beneficios fiscales a la colocación de capitales, tanto nacionales como extranjeros, y, por ende, fomenta el crecimiento económico y la generación de empleo.
Ayer publicamos datos del Viceministerio de Industria del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), que muestran que, solo entre enero y agosto de 2025, las inversiones proyectadas bajo la Ley 60/90 alcanzaron los USD 650 millones. Esto representa un aumento del 183 % respecto al mismo periodo del año pasado, según cifras oficiales.
Este crecimiento consolida al país como un destino atractivo para capitales locales y extranjeros. Gran parte de ese interés se sustenta en la Ley 60/90, que incluye la exoneración de gravámenes aduaneros e IVA para la importación de bienes de capital, también del impuesto al valor agregado en compras locales de estos bienes y una exención parcial del impuesto a la renta sobre la inversión.
En diálogo con La Tribuna, el viceministro de Industria, Marco Riquelme, explicó cómo la Ley 60/90 se convirtió en un motor clave para la economía: “Ofrece incentivos fiscales para la instalación de industrias y proyectos productivos que generan empleo. No se paga IVA ni arancel de importación en maquinaria e insumos, lo que facilita que las empresas puedan invertir y crecer rápidamente. Las recientes modificaciones de la ley han incorporado artículos que amplían aún más sus beneficios”, afirmó.
La norma fue diseñada para atraer inversiones, especialmente en sectores productivos, mediante la simplificación y digitalización de los procesos para obtener estos incentivos. En lo relativo al impuesto a la renta, la inversión puede gozar de una exoneración de hasta el 95 % del impuesto generado sobre la inversión, por un periodo de hasta cinco años.
Hablar de inversión y crecimiento económico implica directamente más fuentes de trabajo y mayor producción. Para que estos avances se mantengan en el tiempo es necesario continuar con la digitalización de los procesos, de modo que los trámites puedan completarse en un máximo de 30 días. Este es el objetivo que debe sostener el Ministerio de Industria.
Otro factor relevante es la Ventanilla Única, que permite presentar solicitudes y aprobar los documentos necesarios en el momento oportuno. En efecto, cualquier marco legal que reduzca la burocracia favorece la inversión.
Es necesario fomentar la creatividad para proyectar leyes similares a la 60/90, incentivando e incrementando la inversión de capital nativo y extranjero. Se trata de una causa de interés nacional que puede impulsar y potenciar el crecimiento económico y el desarrollo social en la República.


