Los colombianos, con sus votos, decidieron impedir un segundo mandato del llamado pacto histórico progresista y colocar a un empresario en el control del Ejecutivo. El discurso que triunfó es el enfoque a la seguridad ciudadana y que el enfrentamiento contra los grupos criminales se apuntará desde el gobierno.
La preocupación en la nación latina la constituyen los sectores armados que operan en la clandestinidad amparando el flagelo del narcotráfico. Aunque en apariencia quedó en el recuerdo la historia de Pablo Escobar Gaviria, el reflejo de acciones terroristas de las FARC se mantiene, al parecer, según propias publicaciones y vocerías que vienen de la zona.
Tal vez por eso Abelardo de la Espriella insistió, durante su campaña electoral, en mejorar la infraestructura carcelaria. Incluso habló de la construcción de megacárceles inspiradas en modelos de Nayib Bukele en El Salvador. Para respaldar la lucha contra la delincuencia, remarcó el respaldo a las fuerzas militares y a la policía, y en brindar institucionalidad a la autonomía de la Justicia.
Su agenda económica es la libertad de mercado, con la que logró la simpatía del empresariado y de los gremios económicos tradicionales. Es decir, Colombia tendrá el retorno a un modelo capitalista, que deriva igualmente —según se afirma— en el recorte del gasto público y la simplificación del aparato estatal.
Con la disminución de impuestos, tal como prometió el presidente electo, se proyecta dinamizar los negocios y el trabajo por medio de la inversión privada. El plan contempla la captación de capital extranjero. Con la seguridad, además, se quiere generar ingresos con el mayor flujo de turismo.
A nivel internacional, claramente, habrá un restablecimiento y una mejor sintonía con la administración de Estados Unidos. De hecho, una de las primeras felicitaciones que recibió el futuro gobernante fue del secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio.
La llegada de De la Espriella al poder conlleva una distinción de los movimientos de corte outsider, aunque, en el balotaje, él terminó respaldado por algunos militantes de los partidos históricos. Lo definitivo es que Colombia optó por un liderazgo de derecha y por dejar atrás la izquierda, y esta, con su caída, pierde terreno en el continente.
EL SEMÁFORO DE LA TRIBUNA
Verde: LA SOJA OXIGENA LA ECONOMÍA
Las exportaciones de soja llegaron a USD 1.941 millones entre enero y mayo. El crecimiento interanual del 48% confirma que el agro sigue siendo sostén de divisas, empleo y estabilidad. Producción real y no solo indicadores abstractos.
Amarillo: ECONOMÍA CRECE, PERO EL BOLSILLO SIGUE EN DEBATE
El crecimiento, la inflación controlada y la actividad es resiliente. Pero el debate social sigue siendo si esos números llegan a salarios, empleo y consumo cotidiano. La macro positiva puede perder legitimidad si no se traduce en alivio ciudadano.
Rojo: POLICÍA EBRIO CAUSA ACCIDENTE
Se reporta que un suboficial dio positivo al alcotest tras invadir carril y provocar un choque. El hecho involucra a un agente activo de la Policía Nacional. Es rojo porque quien debe cuidar termina generando riesgo vial y deteriorando la confianza pública.


