Siempre es conveniente dar ese paso, más como método de cautela y hasta de precaución, para blindar el servicio energético. Nuestro país, históricamente, fue y es dependiente de la generación hidroeléctrica por medio de represas, incluidas las binacionales que se tienen en posesión con dos naciones vecinas.
La posibilidad de una crisis, pronosticada por algunos expertos, hace razonable explorar nuevas opciones para sostener y efectivizar el suministro en el mediano y largo plazo. Es lo sensato. Una tarea que amerita el ejercicio práctico de una alianza público privada.
La energía nuclear, aún en el tablero de las posibilidades, ofrece fiabilidad y generación continua. El punto a tener en cuenta constituyen sus costos iniciales y residuos peligrosos. La situación actual indica que el país se dirige hacia una cooperación técnica con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Ojalá se pueda avanzar para observar su viabilidad técnica y financiera.
La energía solar es más limpia, rápida de instalar y barata, pero también puede tener inconvenientes si no se tiene el cuidado debido. Ambas son bajas en emisiones de carbono, siendo la solar más adaptable y la nuclear más compacta en uso de terreno. Ya hay ciertas empresas privadas haciendo su aporte con inversiones e investigaciones, pero que precisan de una apertura más ágil del sector público.
Toda intención encaminada a diversificar la matriz eléctrica merece plena adhesión con acompañamientos encargados y dirigidos a apurar dichas acciones. Como política de Estado, y por seguridad nacional, debe
garantizarse el blindaje energético a largo plazo. El pronóstico de los entendidos no deja de preocupar si no se asumen opciones y soluciones.
Sabemos que por ley la Administración Nacional de Electricidad (Ande) cumple funciones de productora y administradora de la energía que conlleva igualmente la comercialización. Hoy tiene sobre sus espaldas un alto costo, le pesa sus propias finanzas, por lo que debe alentar, pero en serio, que haya otras operadoras para brindar el suficiente abastecimiento público de electricidad.
De poco sirve la promulgación de leyes para romper el monopolio de generación si no se son veraces en el uso de energías alternativas y renovables. La entrada de nuevos actores es de urgencia. Por eso, la Ande debe asumir como prioridad el liderazgo administrando el sistema de producción de las energías alternativas, esa será la forma de creer que se está diversificando la matriz energética, y así evitar que, en años más, el Paraguay quede a oscuras.
EL SEMÁFORO DE LA TRIBUNA
Verde:
Vori vori como marca país
Convierte la cultura popular en activo turístico e identidad nacional; sirve para orgullo paraguayo y narrativa positiva. La cultura nacional aún no conoce su techo de crecimiento en el ámbito turístico.
Amarillo:
Alto Paraguay, aislado y lluvias
Es alerta territorial y social; si empeora el clima o se extiende el aislamiento, sube de nivel. Refleja la deuda que existe en todo el país dentro del ámbito de la infraestructura.
Rojo:
El terrorismo financiero
Representantes electos en el Congreso fungiendo de trolls, desinformando sobre entidades financieras en complicidad con medio de comunicación y banco envueltos en casos de lavado de dinero y desvío de fondos previsionales.


