Estamos de regreso. Y este retorno de La Tribuna, lo hacemos con el mismo espíritu y la pasión de un periodismo serio, responsable, comprometido con la sociedad, con la gente, con la esencia republicana y los valores democráticos.
Desde La Tribuna, recogemos y volvemos a enarbolar el estandarte de la prensa independiente que está al servicio de la sociedad, de su desarrollo. Somos la prensa decana del Paraguay, pero también la que se propone renovar cotidianamente el amplio horizonte de la tarea fundamental que toca a los medios masivos de comunicación en la era de la información y del conocimiento, paradójicamente también atravesada de desinformación e ignorancia expandidas viralmente.
Nos nutrimos en raíces centenarias que han sido baluarte de la crítica a varias aventuras autoritarias en nuestra nación. Somos herederos de una tradición que iniciara Don Eduardo Schaerer un 31 de diciembre de 1925 con el nombre de “La Tribuna”. Nos proponemos reeditar, orgullosos, la calidad periodística que llevara a su director Arturo Schaerer a ser el primer paraguayo en obtener, en 1953, el Premio María Moors Cabot de la Universidad Columbia de Nueva York, el galardón más antiguo del periodismo internacional. Y reivindicamos con pasión la vocación crítica, la estatura intelectual y ética que imprimiera el Dr. Oscar Paciello a este periódico en su última década previa a una indeseada pausa que hoy acaba con este relanzamiento.
En este día de nuestra reaparición oficial, en el Paraguay que queremos entrañablemente, en el día que celebra la juventud y la estación
primaveral, renovamos nuestra misión con estos siete postulados que serán guía y compromiso ante nuestros lectores, ante toda la sociedad, al encarar la tarea con un:
Estos compromisos orientan esta renovada presencia de “La Tribuna” en el escenario de los medios de comunicación social en Paraguay. Lo hacemos con la virtualidad de esta fabulosa y moderna herramienta de internet, pero fortalecidos con la realidad de un pasado ejemplar que nos obliga a marcar diferencias en el presente con un periodismo de calidad, con la seriedad que requiere nuestra gente, nuestra democracia.
Gracias por acompañarnos. Estamos honrados de poder servirles.


