El Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi vuelve a ubicarse en el centro del debate sobre infraestructura estratégica, luego de que el Gobierno reconociera que, más temprano que tarde, la terminal aérea podría avanzar hacia un esquema con participación privada.
El futuro del Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi comienza a delinearse en un escenario donde la modernización de la infraestructura y la búsqueda de eficiencia operativa aparecen como objetivos centrales. En ese contexto, desde la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac) se reconoce que la participación de capital privado forma parte de una evolución natural para el principal aeropuerto del país, en línea con modelos aplicados en la región y el mundo.
Las recientes declaraciones del titular de la Dinac, Nelson Mendoza, marcaron una posición clara respecto al rumbo de la institución. El funcionario señaló que la posibilidad de concesionar o privatizar el aeropuerto no es una cuestión ideológica, sino una consecuencia del crecimiento del tráfico aéreo y de la necesidad de sostener inversiones permanentes en infraestructura, tecnología y servicios.
El Silvio Pettirossi constituye hoy el principal nodo aéreo del Paraguay. Ubicado en Luque, a pocos minutos del centro de Asunción, concentra la mayor parte del tráfico internacional de pasajeros y carga. De acuerdo con datos oficiales, durante el último año la terminal movilizó cerca de 1,36 millones de pasajeros, un volumen que consolida la recuperación del sector y refuerza su potencial de expansión.
La infraestructura actual incluye una pista de 3.300 metros, apta para recibir aeronaves de gran porte, lo que posiciona al aeropuerto como una plataforma con capacidad para ampliar rutas, frecuencias y operaciones logísticas. Sin embargo, desde la Dinac admiten que sostener ese crecimiento exige un salto cualitativo en gestión, inversiones y estándares operativos.
En este marco, el presidente de la República, Santiago Peña, mantuvo recientemente encuentros con autoridades y referentes del sector aeronáutico en Dubái, uno de los principales hubs aéreos del mundo. Las reuniones se orientaron a explorar posibles esquemas de cooperación, intercambio de experiencias y eventuales intereses de inversión en el sistema aeroportuario paraguayo.
Desde el Gobierno aclaran que no existe aún un compromiso formal de inversión, pero sí un acercamiento que permite posicionar al país en el radar de operadores internacionales. La estrategia apunta a mostrar las fortalezas del Paraguay, tanto en términos de estabilidad macroeconómica como de ubicación geográfica y proyección logística regional.
Mendoza explicó que, antes de avanzar hacia cualquier esquema de participación privada, resulta indispensable ordenar la Dinac y fortalecer su situación financiera. La institución viene encarando un proceso de mejora administrativa y operativa, que incluye inversiones en otros aeropuertos del país, como el de Encarnación, con el objetivo de exhibir una gestión eficiente y sostenible.
El modelo que se analiza no implicaría una retirada del Estado, sino un esquema en el que el sector público mantenga su rol regulador, garantizando la seguridad operacional y el cumplimiento de normas internacionales. La eventual participación privada se orientaría a la gestión, mantenimiento o desarrollo de infraestructura, bajo contratos claros y supervisión estatal.
El interés por el Silvio Pettirossi también se inscribe en una visión más amplia de inserción internacional. Las conversaciones en Dubái se dieron en el marco de un acercamiento entre el Mercosur y los Emiratos Árabes Unidos, donde Paraguay busca posicionarse como un hub logístico regional, apoyado en su conectividad terrestre, su matriz energética y su estabilidad institucional.
En ese sentido, la modernización del principal aeropuerto del país aparece como una pieza clave para potenciar el flujo de personas, bienes y servicios, fortaleciendo la competitividad y acompañando el crecimiento económico. El desafío pasa por transformar ese potencial en un proyecto concreto, capaz de atraer inversiones y generar impacto de largo plazo.
Con cifras de tráfico en ascenso y señales de interés internacional, el Silvio Pettirossi se encuentra en un punto de inflexión. La discusión ya no gira en torno a si el capital privado llegará, sino a cómo y bajo qué condiciones se estructurará un modelo que permita modernizar la principal puerta aérea del Paraguay.


