El movimiento aéreo en Paraguay creció 13% en lo que va del año y se encamina a cerrar 2025 con cifras superiores a las registradas antes de la pandemia, impulsado por el regreso de rutas, mayor oferta de vuelos y una demanda sostenida.
El cielo paraguayo volvió a mostrar señales claras de dinamismo durante 2025. Tras años de retracción por la pandemia, el tráfico aéreo retomó una senda de crecimiento sostenido que hoy coloca al país a las puertas de superar su mejor registro histórico. Entre enero y noviembre, el movimiento de pasajeros aumentó 13% respecto al mismo periodo del año pasado, un avance que confirma la reactivación del sector.
De acuerdo con datos de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac), hasta noviembre pasaron por los aeropuertos del país más de 118.000 personas, frente a unas 110.000 contabilizadas en igual lapso de 2024. “Estamos prácticamente a un 5% de superar los niveles prepandemia, faltando aún cerrar diciembre”, señaló José Luis Chávez, director de Aeronáutica Civil de la Dinac, al analizar la evolución del tráfico durante este año.
El funcionario explicó que la recuperación no fue abrupta sino progresiva, pero firme. “Desde mediados de año comenzamos a notar un crecimiento constante, mes a mes, que hoy se refleja en estos números”, afirmó, destacando que la tendencia permite proyectar un cierre de 2025 incluso por encima de 2019, considerado el mejor año histórico para la aviación paraguaya.
El crecimiento no responde a un único factor. La reactivación de rutas internacionales, el aumento de frecuencias y el regreso de aerolíneas que habían reducido operaciones fueron claves para sostener la tendencia. “Varias compañías volvieron a apostar por Paraguay, ampliando frecuencias e incorporando nuevas opciones para los pasajeros”, indicó Chávez.
Las rutas internacionales continúan siendo el principal motor del repunte. En especial, los vuelos regionales concentran la mayor parte del movimiento, con destinos como Buenos Aires entre los más activos. Según el titular de la Dinac, “la mayor conectividad regional ayudó a dinamizar tanto los viajes de negocios como el turismo”, generando un efecto positivo en la demanda.
En contraste, el tráfico de cabotaje mantiene un comportamiento más limitado. Los vuelos internos registran picos puntuales asociados a eventos específicos, pero aún no muestran un crecimiento estructural. “El mercado doméstico todavía es reducido y depende mucho de situaciones puntuales”, reconoció Chávez, al tiempo de señalar que el foco sigue puesto en la conectividad internacional.
El repunte del tráfico también volvió a poner en foco la infraestructura aeroportuaria. El Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, principal puerta de entrada al país, absorbió la mayor parte del movimiento y se consolidó como el eje del sistema. “Tuvimos que hacer ajustes operativos para acompañar el aumento de pasajeros y garantizar un tránsito más ágil”, explicó el entrevistado.
Desde el sector se observa que la evolución del tráfico aéreo acompaña el desempeño general de la economía. La mayor actividad productiva, la realización de ferias, eventos y encuentros internacionales, y el crecimiento del turismo impulsaron los viajes. “La aviación es un termómetro de la economía y hoy los indicadores son claramente positivos”, sostuvo Chávez.
Con estos números, 2025 se perfila como un año de inflexión para la aviación paraguaya. No solo por la recuperación de lo perdido durante la pandemia, sino porque marca el inicio de una nueva etapa de expansión. “El desafío ahora es sostener este crecimiento y seguir mejorando la conectividad del país”, concluyó el director de Aeronáutica Civil.


