Economia

Industria del agro es la que sostiene el pulso comercial con el exterior

El comercio exterior paraguayo cerró los primeros once meses de 2025 con cifras positivas, impulsado nuevamente por el sector agropecuario. Aunque hu…

| Por La Tribuna
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El comercio exterior paraguayo cerró los primeros once meses de 2025 con cifras positivas, impulsado nuevamente por el sector agropecuario. Aunque hubo fuertes retrocesos en algunos productos primarios, el avance del maíz y de la agroindustria permitió sostener el crecimiento exportador.

El desempeño del comercio exterior volvió a tener al sector agropecuario como principal respaldo al cierre de noviembre de 2025. Así lo confirma el último informe del Banco Central del Paraguay (BCP), que muestra un crecimiento moderado pero sostenido de las exportaciones, en un contexto marcado por ajustes en los volúmenes, precios internacionales dispares y una mayor incidencia de los productos con valor agregado.

Las exportaciones registradas totalizaron 10.868,2 mil toneladas, lo que representa un incremento del 1,9% en comparación con el mismo período del año anterior. En términos de valor, los envíos alcanzaron USD 10.370,6 millones, impulsados principalmente por la carne bovina, el maíz y los derivados de la soja, que continúan siendo los pilares del ingreso de divisas para el país.

Si se incorporan las reexportaciones y otras exportaciones, el total comercializado por Paraguay entre enero y noviembre asciende a USD 15.535 millones, una cifra que reafirma el peso estratégico del comercio exterior dentro de la economía nacional y su rol como amortiguador frente a los vaivenes del mercado interno.

Sin embargo, el informe también deja en evidencia un comportamiento dispar entre los distintos rubros. El grupo de productos primarios registró una caída del 12,6% en valor, con una incidencia negativa de 4,8 puntos porcentuales en el resultado general. El retroceso estuvo explicado principalmente por la menor performance de la soja en grano, que redujo sus exportaciones en un 19%, con una pérdida de más de 1,5 millones de toneladas.

El trigo también mostró un desempeño negativo, con una baja del 6,2% en volumen, equivalente a cerca de 33 mil toneladas menos enviadas al exterior. Estos resultados reflejan las dificultades que enfrentaron algunos cultivos tradicionales, tanto por factores productivos como por un escenario internacional menos favorable en términos de precios.

Frente a este panorama, el maíz volvió a posicionarse como el principal compensador del sector. Sus exportaciones crecieron 88,7%, con un aumento de más de 1,53 millones de toneladas, convirtiéndose en el rubro que permitió amortiguar la caída de la soja y sostener el volumen total exportado. A esto se sumó el crecimiento del resto de semillas y frutos oleaginosos, que avanzaron 6,4%.

En conjunto, los productos primarios representaron el 68% del total exportado en volumen y aportaron una incidencia levemente positiva, de 1,3 puntos porcentuales, al crecimiento de las exportaciones registradas.

El segmento que mostró el mejor desempeño fue el de las manufacturas de origen agropecuario. Este grupo creció 14,9% en volumen, con un incremento cercano a las 600 mil toneladas, y explicó 3,9 puntos porcentuales de la expansión total de las exportaciones.

El avance de las MOA confirma una tendencia que se consolida en los últimos años: una mayor industrialización de la producción agropecuaria, con más procesamiento local, mayor valor agregado y una canasta exportadora más diversificada. Dentro de este segmento se destacan el aceite de soja, con un crecimiento del 21,7%; las harinas de soja, que aumentaron 22,6%; el arroz parbolizado, con una suba del 24,4%; y la carne y menudencias bovinas, que crecieron 4,2%.

El único rubro con una caída significativa dentro de las manufacturas fue el de bebidas y líquidos alcohólicos, que retrocedió 39,4% en volumen, restando más de 67 mil toneladas al segmento.

El balance de enero a noviembre deja una señal clara, pese a los retrocesos en productos primarios clave, la agroindustria volvió a sostener el desempeño del comercio exterior paraguayo. El crecimiento del maíz y de las manufacturas derivadas del agro no solo compensa la caída de la soja en grano, sino que reafirma el proceso de transformación hacia una matriz exportadora con mayor valor agregado y menor dependencia de los commodities tradicionales.

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