Productores podrían ganar hasta G. 400 millones por hectárea con cannabis legal

El proyecto cannabis industrial busca formalizar un cultivo que hoy opera de manera informal, integrando a pequeños productores y comunidades rurales…

| Por La Tribuna

El proyecto cannabis industrial busca formalizar un cultivo que hoy opera de manera informal, integrando a pequeños productores y comunidades rurales en un sistema regulado y fiscalizado por el Estado.

La legalización del cannabis recreativo podría convertir a Paraguay en uno de los países más rentables del mundo para su producción, generando miles de empleos y dinamizando la economía rural. Según el estudio “Cannabis industrial: Una gran oportunidad para el Paraguay”, elaborado por el economista Amílcar Ferreira, los productores nacionales podrían alcanzar ingresos de hasta G. 400 millones por hectárea al año, posicionando al cultivo como el de mayor rentabilidad del país.

El informe proyecta que, con la aprobación de una ley de regulación del uso adulto, el cannabis pasaría de la informalidad al circuito formal de la economía, con un modelo productivo controlado, transparente y fiscalizado por el Estado. Actualmente se estima que Paraguay produce de forma ilegal unas 30.000 toneladas anuales de marihuana, sin aporte fiscal ni cobertura social para quienes trabajan en el rubro.

La propuesta busca transformar ese escenario, integrando a miles de pequeños productores campesinos y comunidades indígenas dentro de un sistema legal, bancarizado y con trazabilidad total. “El productor será uno de los grandes beneficiados de esta ley. Por primera vez podrá trabajar con respaldo legal, acceder a créditos y participar de un negocio de alto valor agregado”, afirmó Ferreira.

El modelo plantea habilitar hasta una hectárea por productor, con contratos de compra asegurada, semillas certificadas y fiscalización estatal. Cada hectárea podría generar G. 200 millones por cosecha, con posibilidad de dos zafras anuales. Además, se estima la creación de 120.000 empleos directos en un plazo de tres a cinco años, una cifra que dinamizaría la economía de los sectores rurales.

Ferreira respalda su análisis con la experiencia internacional. En Estados Unidos, 39 estados permiten el uso medicinal y 25 el recreativo, con una facturación anual de USD 13.200 millones y USD 3.800 millones en impuestos solo en el 2022. Canadá, desde su legalización en el 2018, recaudó más de USD 43.500 millones y generó 151.000 nuevos empleos.

“La evidencia internacional demuestra que la legalización formaliza un negocio millonario, reduce la criminalidad y genera ingresos para educación, salud y programas sociales”, sostiene el documento. Paraguay podría seguir un camino similar, aprovechando su clima, energía barata y experiencia agrícola.

El estudio propone un sistema integral de regulación, con puntos de venta autorizados (dispensarios), ventas únicamente a mayores de 21 años y un régimen de licencias administrado por el Estado. Toda la cadena —desde el cultivo hasta la comercialización— operaría con facturación electrónica y control bancario, garantizando trazabilidad y transparencia.

Además, Ferreira sugiere aplicar un impuesto del 22% a los productos con THC (recreativos) y un 5% a los no psicoactivos (CBD), lo que permitiría destinar recursos al financiamiento de programas sociales como Hambre Cero, infraestructura y salud pública.

El estudio también resalta el potencial ambiental del cannabis. La planta puede capturar 72 toneladas de carbono por hectárea en cuatro meses, doce veces más que el eucalipto, ayudando a Paraguay a avanzar hacia la neutralidad de carbono. Asimismo, la legalización reduciría la deforestación, al eliminar los cultivos clandestinos en zonas boscosas y permitir la producción controlada en fincas registradas.

Con más de 7.600 hectáreas de cannabis industrial ya cultivadas legalmente desde 2019 y una estructura institucional sólida —a través de la Coinca, que reúne a entidades como el MIC, MAG, Senave y Senad—, el país se encuentra en condiciones de avanzar hacia una regulación más amplia.

Ferreira concluye que la legalización del cannabis recreativo podría convertir al Paraguay en un hub regional de producción, inversión y exportación. “El cannabis puede ser una nueva locomotora para la economía nacional: formaliza el trabajo, impulsa el agro y posiciona al país en la frontera de una industria global en expansión”, afirma el estudio.

También te puede interesar

Últimas noticias