El trabajo de los técnicos paraguayos aún demorará, pero mientras tanto, Argentina se dispone a elegir un nuevo gobierno.
La incertidumbre en torno a la postura del próximo gobierno argentino respecto a la hidrovía podría tener consecuencias significativas en el flujo comercial y político de la región. Queda por verse si el resultado electoral respaldará o rechazará intereses que competen no solo a Paraguay, sino a varios países de la región.
Está por verse si la visión de Milei respecto al Mercosur terminará sepultando el intento de mercado común en caso de ser electo, o si, al ganar Massa, seguirá la misma línea asumida por el gobierno saliente.
Nuestro país está pendiente del resultado de las elecciones argentinas y de cómo esto influirá en la resolución de conflictos como el actual peaje en la hidrovía y en la precaria integración proclamada por el Mercosur.
También la gran comunidad de paraguayos y paraguayas que viven allá y que tienen a Argentina como segunda patria observarán con mucha atención - y por qué no, quienes poseen la doble nacionalidad ejercerán el derecho al voto -, ya que es mucho lo que podría cambiar, dependiendo del resultado.
Sea quien sea electo, a partir del 10 de diciembre tiene la tarea de revivir a un moribundo, volver a poner en marcha la usina y devolver al otrora "granero del mundo" el sitial perdido hace ya varias décadas.


