Pilas, baterías y focos usados, un riesgo sin manejo adecuado

En Paraguay, la población todavía no tiene claro cómo deshacerse de las pilas, baterías de dispositivos electrónicos, fluorescentes y otros residuos …

| Por La Tribuna-

En Paraguay, la población todavía no tiene claro cómo deshacerse de las pilas, baterías de dispositivos electrónicos, fluorescentes y otros residuos tecnológicos, sumamente peligrosos si se depositan en vertederos convencionales. La Ley 5.882/2017 existe, pero hasta la fecha no está reglamentada, factor que ata de pies y manos a las Municipalidades para gestionar este tipo de basura.

Pilas del control remoto, de los juguetes de los chicos, esa notebook vieja que está guardada en el armario porque usted no sabe qué hacer con ella. La acumulación de basura tecnológica es una problemática que afecta a toda la población.

Empresas y familias más organizadas almacenan las pilas usadas en botellones de plástico, pero, una vez que estos recipientes se llenan, ¿a dónde se destina esta basura tecnológica acumulada? Esta es una gran pregunta que no tiene fácil respuesta, pues ni las mismas autoridades han reglamentado la Ley 5.882/2017 De gestión integral de pilas y baterías de uso doméstico.

La normativa fue promulgada, pero, mientras no se reglamente, los municipios están atados de pies y manos para accionar en la administración de este tipo de basura.

Así lo explicó el ingeniero Walter Lezcano, jefe de la Unidad de Gestión integral de residuos de la Municipalidad de Asunción, de la Dirección General de Gestión Ambiental, en entrevista para nuestro medio.

El técnico lamentó que, a la fecha, la ley existente sea inaplicable

Contó que hubo intentos de avanzar en este aspecto, como en el año 2021, cuando se presentó una propuesta de reglamentación, pero finalmente no se avanzó en materia de los lineamientos técnicos que se deben establecer para la recolección, almacenamiento, separación y disposición final de los materiales tecnológicos en desuso. El entrevistado enfatizó que sería especialmente útil que esté reglamentado el artículo 12 de esta ley, que habla de un Plan de gestión ambiental integral de pilas.

“Los municipios son responsables de la implementación, pero si el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) no reglamenta la ley, no tenemos ese instrumento técnico sobre el cual regirnos para realizar este tipo de recolección”, indicó Walter Lezcano.

Otro factor que a criterio del especialista se debe reforzar urgentemente en materia de basura tecnológica es el concepto de responsabilidad extendida de parte del productor de estos materiales.

“Es muy fácil que los productores generen un residuo que tiene afectación ambiental, y que para su disposición tenga que ser absorbido el gasto por el municipio”, criticó el funcionario.

Importadores no quieren asumir costos de sus residuos

Ante esto, la propuesta por parte del experto es que se instale como obligación que las empresas productoras de pilas y baterías tengan su propio mecanismo de recolección, con contenedores para recepcionar los residuos que traen sus clientes.

Allí es donde, según el funcionario entrevistado, se genera una de las trabas: hay resistencia por parte de los importadores, que no están de acuerdo con asumir el costo de sus propios residuos.

Mientras se llega a un acuerdo y la ley se reglamenta, desde la Dirección General de Gestión Ambiental aconsejan a los ciudadanos seguir almacenando sus pilas en bidones plásticos de boca ancha. “Una vez que los recipientes se vayan llenando, les pedimos taparlos, habilitar otro recipiente, y así sucesivamente, hasta que se tenga la ley reglamentada”.

Estamos obligados a no mezclar la basura

El funcionario recuerda que la ciudadanía está obligada a separar las pilas y baterías de la basura común, pues si se mezcla, se verá afectada la salud humana, los cursos de agua y la diversidad biológica.

También se tiene la opción de entregar estas pilas al Mades, que las entrega a dos empresas habilitadas para manejar estos residuos. El inconveniente es que se debe pagar por esta disposición y todavía no hay una cultura en la población para asumir este costo.

“El que contamina, paga”

El funcionario instó a las firmas fabricantes de pilas, baterías, fluorescentes y otros dispositivos electrónicos a incorporar la idea de “el que contamina, paga”, asumiendo la responsabilidad por la ganancia que están generando en sus ventas.

“No podemos seguir el patrón de producir, utilizar y desechar; tenemos que reciclar y disminuir la presión sobre los recursos naturales, que son finitos”, finalizó el ingeniero.

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