Rodrigo Paz (58) candidato del Partido Democrático Cristiano (PDC) se convirtió en presidente electo de Bolivia con más del 54% de los votos, según el conteo rápido del Tribunal Supremo Electoral, tras dos décadas de gobiernos socialistas y en plena crisis. Participaron más de 7,9 millones de electores. Las mesas cerraron a las 20:00 GMT y los conteos rápidos y bocas de urna se conocieron durante la madrugada. Con movilidad restringida, la jornada reflejó el deterioro macro: PIB -2,4 % en el primer semestre de 2025, inflación interanual del 23 % en septiembre, largas filas por combustibles y escasez de dólares.
En el Congreso, ninguno tendrá mayoría y deberán pactar. Paz propone descentralización y “capitalismo para todos”: formalización, baja de impuestos y menos burocracia; no tomará deuda hasta ordenar las finanzas. También es partidario de recortes y en revisar la subvención a carburantes, con costos sociales en el corto plazo.
Analistas alertan que, sin redes de contención para los más vulnerables, podría haber estallidos. El país espera resultados, acuerdos y un rumbo económico que evite una recesión prolongada hasta 2027, como proyecta el Banco Mundial. El gobierno de Luis Arce, que deja el poder el 8 de noviembre, agotó casi todas las reservas en dólares para importar combustibles subsidiados.


