El piloto nacional sumó su primera experiencia al mando del monoplaza eléctrico en la capital española.
Desde el trazado del Jarama, escenario cargado de historia, Joshua Dürksen dio un paso significativo en su proyección internacional al completar su primer test en un monoplaza de Fórmula E con Citroën Racing. La jornada, correspondiente al rookie test oficial de la categoría tras el ePrix disputado en la capital española, reunió a jóvenes talentos en un entorno técnico de alta exigencia.
El paraguayo, invitado por la estructura francesa, afrontó el desafío de adaptarse a un auto completamente distinto a lo que venía conduciendo: entrega de potencia instantánea, gestión de energía y sistemas electrónicos complejos. En pista, mostró aplicación y criterio. Giró en ambas sesiones programadas sin contratiempos, cumpliendo con el plan de trabajo del equipo y enfocándose en la recopilación de datos.
Desde boxes se percibió una evolución constante. Dürksen fue de menos a más en cada salida, entendiendo las referencias de frenado, la regeneración y el comportamiento del auto en un circuito técnico como Jarama. La prioridad no fue el tiempo, sino la consistencia y la lectura del conjunto, aspectos clave en este tipo de pruebas.
“Fue un día muy bueno, hicimos muchas vueltas y aprendí muchísimo, especialmente sobre cómo funciona un Fórmula E y cómo manejarlo”, señaló. “Probamos distintas configuraciones para ayudar al desarrollo y logramos completar todo el programa”, agregó.
La experiencia, más allá de los registros, deja un mensaje claro: Dürksen suma kilómetros, conocimiento y presencia en escenarios cada vez más competitivos del automovilismo mundial.


